• Ganso se prepara para recorrer el país y promocionar a su corcholata, y ¿Taddei?

Miguel A. Rocha Valencia

Lo que se viene no deberá sorprendernos a pesar de que veamos a un presidente hacer campaña por la candidata de su partido haciendo uso de todos los recursos públicos a su alcance, mientras la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei mostrará de qué color pintan sus decisiones y eso nos dará un adelanto cierto de quién ganará la elección del 2 de junio.

Ya lo adelanto el ganso, durante el tiempo de la veda electoral realizará una gira por todo el país para “supervisar” que todas las obras emprendidas en su mandato vayan por buen camino o se concluyan. Es decir, proclamará durante esos meses de campaña, los beneficios de la 4T y explicará porqué debemos votar por su protegida, quien, por cierto, parece tomar cierta distancia de su maestro.

Al mismo tiempo, como nunca lo hemos visto, se conocerán cosas muy turbias del mesías tropical quien a al enfrentarse a la prensa estadunidense y a su gobierno, deberá pagar las consecuencias d su osadía.

Es decir que todo lo que ya le investigaron saldrá a la luz pública y los Guacamaya Leaks serán una inagotable fuente de información, ya que al Peje no sólo se le indagó en la unión americana sino también en México y los militares saben mucho de eso y si no, que se conozcan los documentos de inteligencia de la Sedena y Marina.

Dirán que se trata de una campaña de lodo para salpicar el plumaje, la investidura del ganso, pero en realidad la oposición utilizará los mismos argumentos de la 4T para golpear y desprestigiar si se puede más al obradorato que está hundido en corrupción como lo muestra lo que hasta hoy sabemos: desde sobres amarillos rellenos de dinero en efectivo recogidos por sus hermanos hasta las maletas que afirma Carlos Navarrete que le entregaban los domesticados perredistas.

Ni duda cabe que saldrán a relucir las “cuentecitas” tanto del tlatoani olmeca como de sus hijos quienes, sin trabajar, se volvieron multimillonarios a la sobra del poder y la impunidad que les otorga ser vástagos de la chachalaca que todos los días denigra, ofende y calumnia a quien se le da la gana de manera impune.

Dicen que llegó el tiempo de las revanchas y hacia mitad de la campaña todos a quienes amenazó y chantajeó el caudillo de Tepetitán saldrán a relucir políticos de todos los signos para revelar secretos lo mismo que harán empresarios en tanto que mujeres ofendidas, despojadas de servicios o de familiares, tomarán voz.

Como diría el propio profeta cuatrotero, lo mejor es lo peor que se va a poner ya que él hará todo lo “necesario” incluyendo la reiterada violación a la ley para conservarse en el poder de manera directa o a través de una marioneta.

Nos enfrentaremos como país a una de las campañas más agresivas y reveladoras especialmente porque el lodo que avienten desde la oposición estará cargado de pruebas, en tanto que el oficialismo ya tiene los miles de millones de pesos del presupuesto federal y de los gobiernos e instituciones estatales a su disposición.

Aquí no contamos la participación de la delincuencia organizada porque al parecer para ellos no hay signos, lo único que cuenta es el dinero, el poder y el dominio. Negociarán como ya lo hacen con quienes quieran, aunque se les facilitará más con morena, eso ya se sabe, pero el costo será tan alto como el que los gobiernos o congresos estén infiltrados por el crimen y con esos cuates no se juega.

Veremos también de una vez por todas si Guadalupe Taddei Zavala es morenaza o es capaz de jugar un papel institucional. Sabremos si aún tenemos instituciones democráticas o si ya fueron colonizadas por los cuatroteros.

En suma, estamos por muchas razones ante un proceso histórico donde la chachalaca de Macuspana intentará hacer valer su dizque autoridad moral frente a la Constitución y las leyes electorales. Claro la oposición no está coja ni manca, se juega su supervivencia, su modus vivendi, aunque sea con una tajada de poder propio y no de las migajas que les arrojarán si pierden.

Lo importante al final de cuentas es que salgamos a votar, por quien sea, pero que sea nuestra decisión y no la de un sujeto enajenado con el poder quien defina el rumbo del país que heredaremos a los que vienen.

Más allá de los 19 mil cargos de elección donde se incluyen la Presidencia, 128 senadurías, 500 diputaciones federales, gubernaturas, alcaldía y congresos locales, está el rumbo que tomará México y eso será historia.