• Aunque la decisión en las urnas sea contraria a Morena, no van a querer dejar el poder

Miguel A. Rocha Valencia

Está más que visto el machuchón de Palacio Nacional y su banda de morenos, no aceptarán derrota electoral; se aferrarán al poder y una vez más, mandarán al diablo a las instituciones. Está cantado que la defensa del voto, no será sólo en las urnas.

Por eso le urge doblar de manera definitiva a la Suprema Corte a cuyo presidente tiene amenazado para que haga lo que le ordena, en tanto que, para el TEPJF y el INE, ordenó un asedio brutal en torno a la elección para renovar la Cámara de Diputados Federal, y el asalto de los organismos estatales electorales que se resistan a dar el triunfo a Morena.

Así, mientras el Ganso al que no le gustan las fotos neoliberales con víctimas de asesinatos, accidentes como el de la Línea 12, pero sí con la mamá del mayor narcotraficante de México a cuyo hijo ordenó liberar y despliega una campaña mediática supervisando “sus grandes obras”, los lacayos planchan toda la estrategia ya no para ganar votos sino para robarse las elecciones tanto federales como locales.

En ese interín se confirmó que efectivamente, el presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea acudió a Palacio Nacional para entrevistarse, no de tú a tú con el titular del Ejecutivo, sino con su asesor jurídico, Julio Scherer, para negociar lo de la ampliación de dos años del período del ministro y que, de acuerdo a los usos del actual régimen, le mostraron una carpeta de investigación con la cual lo chantajean para no rehuir los deseos presidenciales y someterse a la 4T. Eso dicen.

Así lo hacen con empresarios de todo tipo, incluyendo de medios donde toda negociación parte del chantaje para que cooperen y se sometan. Muchos lo hacen, sólo unos cuantos prefirieron enfrentar las consecuencias de la persecución, como el dueño de conocido periódico de finanzas.

Ese estilo gansteril que se traduce en amenazas impunes como la de Salgado Macedonio contra el INE, pero en especial dos de sus consejeros, es la marca de López. De hecho, hacia adentro así se llevan: “si no me das lo que te pido, me voy a la lucha social y al escándalo”. Están acostumbrados.

El problema es saber si los electores nos vamos a doblar. Apenas el Ganso de Macuspana mandaba al Carajo el mostrar empatía o visitar a víctimas de la tragedia de la L12, pero al otro día de la misma, si se tomó la foto para un evento de postales y poco después, en gira presume sus “grandes obras”, lo mismo que hizo cuando visitó y saludó a la mamá de Joaquín Guzmán en su propio pueblo, pero no lo hizo con los familiares de los masacrados en Bavispe, Sonora, a los pobres tabasqueños cuyas tierras y viviendas ordenó inundar para no afectar a quienes mejor viven en ese estado.

Lo neoliberal para el Mesías tropical, es reunirse con víctimas, con personas en desgracia, pero lo de avanzada según él, es tomarse la foto con familiares de criminales de alta gama, con sus obras de relumbrón, o al menos aparecer en eventos rodeado de incondicionales. A los pobres, sólo los quiere para hacer demagogia de la más vil.

Los usa y los quiere sólo con tintes electorales, entre más miserables mejor, así le agradecerán las limosnas que reparte, pero reunirse con ellos, vivir sus tragedias y miseria no, porque eso es lo de “antes”. Dice una cosa y hace todo lo contrario.

Dice respetar la ley y la viola permanentemente; prometió acabar con la pobreza y esta se socializa, aumenta cada mes; Ofreció que se terminaría la corrupción y, por el contrario, la solapa si le conviene o la bendice si es de casa, especialmente de hermanos, hijos y demás familia y colaboradores. NO hay uno sólo de los denunciados en la cárcel.

En sus discursos demagógicos afirmó que acabaría la violencia en el país, que combatiría a la delincuencia y hoy, vemos cómo crece el número de asesinatos especialmente contra mujeres. Se generalizan las matanzas, los cobros de piso, el avance de las empresas criminales ante la complacencia y pasividad del Ejecutivo Federal.

Los pobres no le importan, lo demuestra con sus actos; le importa su ambición que se sostiene en la miseria ajena la cual fomenta con dádivas; el conformismo de quienes ven que no hay avance, aunque muchos, cada vez más, prefieren irse del país, hecho tan contundente como el aumento de las remesas procedentes del extranjero que rompen récord mes con mes.

Por eso insisto: Un voto por Morena, es un voto contra México.