• López intenta ocultar la tragedia de México con aquelarres mediáticos

Miguel A. Rocha Valencia

Aunque es un tema “viejo” pues la presentación del portal fue el 31 de julio, de 2019, el asunto del Sistema de Ciudadanos Alertadores Internos y Externos de la Corrupción, por parte de la Secretaría de la Función Pública, donde manda la “impoluta” Irma Eréndira Sandoval, cobra vigencia, especialmente por los casos públicos en que se ven involucrados personajazos de la 4T quienes, como López, a pesar de ser lo que son, no manchan su plumaje.

Porque para López, la corrupción tiene dos definiciones claras: la de los cuates e incondicionales y la de los “otros”, los disidentes, conservadores y fifís.

Los de adentro son perdonados y santificados por el pontífice si se alinean por la derecha, juran lealtad hasta la ignominia y el vasallaje, y se suman a la caja de aplausos del sumo sacerdote, quien, desde el púlpito de Palacio Nacional, reparte culpas y exoneraciones.

En su columna, Pablo Hiriart advierte que los lineamientos de tal ordenamiento se publicaron el 11 de junio de este año, pero la plataforma, actualmente en receso, funciona desde el 31 de julio 2019 y está dirigida a todo aquél que cierta o falsamente desee denunciar, desde el anonimato a cualquier servidor público y seguramente particular, por sospechas de corrupción.

Y está bien, total la estructura de denuncia está puesta y no es raro que incluso entre familiares se denuncien, especialmente si son fieles devotos del mesías tropical, ya que, del lado de los fifís, corruptos o conservadores, se tiene el valor civil de denunciar de frente, como lo hacen distinguidos colegas que luego son estigmatizados por YSQ.

Los temas relevantes de la 4T, son conocidos: Bartlett, IMSS, Banco del Bienestar donde se dan concesiones millonarias a Ejército y particulares amigos que hasta la mansión del “Señor de los Cielos” del Pedregal pudieron comprar en 49 millones de pesos; el nepotismo de la propia Irma Eréndira, los trastupijes de Rocío Nahle y familia en Pemex, los subcontratos en la CFE y todos los que ya se han mencionado.

Pero poco se habla del gasto discrecional de partidas presupuestales desviadas, la sustitución de compras por donaciones, el endeudamiento para fines distintos (Banco Mundial) a lo estipulado, el escamoteo de las participaciones federales a los estados, el enriquecimiento de la familia presidencial, el desvío ilegal de recursos públicos a promoción electoral, las concesiones en seguros de muebles e inmuebles de dependencias públicas, los arrendamientos y concesión de obras dirigidos y…

Tal vez por eso en los datos del INEGI, la corrupción en los 18 meses de la 4T creció 7.5 por ciento.

Es decir que el patriarca chairo se enfoca en marcar la agenda de los medios, sacar a relucir investigaciones que deberían hacerse con sigilo y todo escándalo que le permita desviar la atención, mientras los temas torales, incluso sus promesas de campaña, están en el olvido.

Ahí está la corrupción que en los hechos no tiene paternidad, pero sí se enquista en el poder, esté quien esté; inseguridad con un creciente número de asesinatos y tráfico de drogas, que rompe récords de administraciones pasadas, el mayor empobrecimiento de aquéllos a quienes iba a salvar el profeta tabasqueño, la caída de una economía que iba a rescatar su sola presencia y palabra.

Pero como nada de eso es importante, hay que armar escándalos; en turno los factureros que según dice deben 50 mil millones de pesos. A cambio de eso, vemos caída en un solo mes de 2.11 del PIB que equivaldría a 320 mil millones de pesos anualizados, y la fuga de casi 15 mil millones de dólares.

Esa es la 4T, definida e interpretada sólo por su divino creador.