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  • Afirman en el extranjero: el peor enemigo de México es López Obrador

Miguel A. Rocha Valencia

Dicen que Alfonso Romo Garza, está a punto de renunciar como Jefe de la Oficina de la Presidencia y como encargado para la reactivación económica de México. Es más, se afirma que el deterioro de su relación con sus amigos empresarios se profundiza y hace imposible la tarea que le encargó López Obrador.

Y ahora con la acusación de ser el mayor depredador del medio ambiente y explotación de agua en Yucatán, pues tiene listo el panorama para irse. Es más, la denuncia de sus negocios abusivos, no es casual, surge en un momento muy oportuno para él o quien lo protege.

Por lo pronto, el coctel económico-financiero que tiene a la vista, no podría estar peor: un año “con crecimiento” cero, gasto indiscriminado del presupuesto en programas clientelares, donde se incluyeron 156 mil 500 millones de pesos del Fondo para Emergencias que le dejó Enrique Peña y un déficit fiscal que superó los 108 mil 700 millones de pesos.

A cambio, se subejercieron más de 250 mil millones de pesos en áreas prioritarias como Salud, Agro y obra pública para destinar ilegalmente los dineros a los programas de fichaje clientelar.

Es decir que los recursos son pocos y se gastan mal, con la premisa, según López, que el crecimiento no importa si hay bienestar, olvidando también que ese estar bien, es pasajero porque no tiene un fundamento financiero real y se sacrifica la inversión pública por acarrear clientes a la Cuarta.

Se trata de un gasto de fiesta que habrá de pagarse con una profunda “cruda” nacional.

Aunque en apariencia inició el año con una aceptable captación impositiva, esto no va a durar, y ya se habla de utilizar la otra parte del Fondo para Emergencias, del que quedan 158 mil 500 millones, y dado lo lento que se mueve nuestra economía, ahora con el hándicap del coronavirus, ya no habrá más alternativa que la deuda, pero con la calificación actual de nuestra economía, difícilmente nos van a prestar.

En el colmo de las malas noticias, la encuesta de Banco de México con quienes, si saben, se volvieron a disminuir las expectativas de crecimiento. No se trata sólo de la epidemia sino de que simplemente en México no se dan las condiciones de confianza para invertir. Extranjeros y nacionales, no van a arriesgar su dinero en las actuales condiciones de inestabilidad o inseguridad en las políticas públicas en materia de obras, finanzas o cualquier negocio.

Desde fuera del país se precisa que el principal problema para la inversión en México, es el presidente López Obrador, quien gobierna unipersonalmente, pasando por encima de todo precepto, sin lanzar convocatorias, cancelando contratos y obras sin importar su avance.

Ni qué decir de la inseguridad y violencia; empresarios secuestrados, amenazados, pago de derecho de piso y asesinatos, no se castigan ya que el nivel de impunidad creció del 97, al 98 por ciento a raíz de la política de abrazos propuesta por López Obrador, en vez de aplicar la Constitución que le obliga en la letra a dar seguridad en el territorio nacional para que nos desarrollemos en armonía y en paz.

Así, la noche que inició hace 14 meses, se alargará muy posiblemente los seis años de la presente administración.