• Convocatoria y preocupación de Monreal, tardías. Quiere López manejar presupuesto a su antojo

Miguel A. Rocha Valencia

Durante los meses de febrero, marzo e inicios de abril fuerzas opositoras en los congresos federal y de la CDMX, urgieron a la mayoría de Morena a asumir medidas en torno a la pandemia de coronavirus. NO hicieron caso. Llegaron a afirmar incluso, como ocurrió con Ricardo Monreal en el Senado, que no era posible por reglamento o ley.

Pero ya en plena pandemia y atendiendo órdenes del presidente López, con cientos de muertos, miles de enfermos confirmados y decenas de sospechosos, dijeron que siempre sí sesionaban, pero no para ver temas relacionados con la pandemia de COVID-19. En la CDMX fue para aprobar una instrucción de la jefa de Gobierno y en el Senado a cumplir orden del Ejecutivo y liberar delincuentes.

De la pandemia, ni se acordaron. Por eso, luego casi de dos mil muertos, 14 mil casos confirmados, 140 mil posibles y saturación de varios hospitales con enfermos agudos, se le ocurre a Ricardo Monreal líder de los morenos en el Senado, que siempre si, que no se debe subestimar la emergencia sanitaria. Justo una semana después que organizó la sesión para liberar delincuentes y que la oposición hizo un último esfuerzo para reunirse y tomar medidas ante el problema.

¿Acaso le ordenaron que lo hiciera? Monreal quien pensamos que podría ser un freno a los caprichos del Ejecutivo, ya dio muestras de ser uno de sus más fieles vasallos y antes que cumplir con su deber ante la sociedad, antepone su lealtad vil hacia López, aunque con ello se lleve entre las espuelas a millones de mexicanos.

No tiene entonces ya, ninguna autoridad moral para convocar, es más, pensaría con la perversidad que los de Morena lo hacen, que la convocatoria hecha el domingo para una reunión de la Junta de Coordinación Política que él mismo encabeza, o bien para una sesión de pleno, ahora si para ver lo de la pandemia, es UNA TRAMPA.

Una trampa mediante la cual conjunte suficiente asistencia a una sesión para supuestamente analizar medidas contra la pandemia y que, entre ellas, esté el deseo de López Obrador de que le aprueben manos libres para hacer u deshacer sobre el Presupuesto de Egresos. En la Cámara de Diputados federal, tiene si logran la mayoría calificada para ello, en el Senado no.

Son perversos, ya lo vimos, están haciendo lo que les viene en gana para concentrar todo el poder en López y alcanzar niveles de autocracia, que nos pueden costar muy caros.

Tal vez sea excesiva la apreciación, pero así lo han hecho. La convocatoria huele a trampa y si se logra el quórum en el Senado, en San Lázaro será pan comido. La oposición debe estar alerta; es el último reducto que nos queda a los ciudadanos de bien. Si los doblan, adiós democracia.

No se les olvide la expresión de López cuando afirmó que la crisis de salud, le caía como anillo al dedo para consolidar su proyecto. Es muy peligroso lo que está sucediendo.