• Lorenzo Córdova, raspó por parentesco y decisiones dispares al Instituto

Miguel A. Rocha Valencia 

La determinación del INE de no conceder el registro a México Libre, beneficia a la oposición política débil y fragmentada que hay el país, da gusto, como ya lo manifestó, el presidente López y actualiza la relación del presidente Consejero del Instituto, Lorenzo Córdova Vianello con su suegro Eduardo Cervantes Díaz Lombardo, miembro fundador de Morena y titular del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro de la secretaría del Trabajo.

Más aún, pocos podemos olvidar que el papá del mandamás del INE, fue el politólogo e historiador de izquierda, Arnaldo Córdova, quien lo introdujo en las esferas del poder político y le abrió las puertas del entonces IFE bajo el mando de José Woldenberg Karakowsky, sin que esto quiera decir algo más que el simple apunte bibliográfico.

Empero, las dos últimas decisiones del INE que le otorgaron registro a un partido con claras tendencias confesionales y se lo negaron al que encabeza formalmente Margarita Zavala Gómez del Campo, tiene varias lecturas por las justificaciones que, en el primer caso son endebles y en el segundo aún más.

Total, que al tlatoani de Palacio Nacional la decisión hacia México Libre, le causó regocijo, el cual hizo evidente desde su finca, que por cierto ya heredó en vida a sus hijos, y levantó suspicacias y enojos en muchos simpatizantes y del propio expresidente Felipe Calderón.

Pero si se lee el tema, para efectos de una competencia real al hijo predilecto de Tepetitán, Macuspana, Tabasco, lo sucedido le perjudica más pues se fragmenta menos la oposición, victimiza al expresidente y levanta sospechas acerca de la equidad del Instituto Nacional Electoral.

Claro que un agarrón López-Calderón, jalaría reflectores mediáticos y de opinión pública siempre y cuando el actual inquilino de Palacio Nacional le tenga trapos sucios al ex presidente para “bajarlo” cuando necesite, con un escándalo real si se le sale de control, ya que, de otra manera, el riesgo de utilizarlo como “punchin bag” para ocupar la atención pública con burlas y acusaciones, sería muy grande.

Es decir, López eligió a Calderón para los escándalos mañaneros por algo, tal vez le tiene tomada la medida o simplemente es su revancha por lo que afirma, fue un despojo de la Presidencia en las elecciones de 2006. Pero el truco le puede costar caro si el ex mandatario se mete a la cancha electoral.

Para ello, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación tendría que ordenar al INE, otorgarle el registro a México Libre. Si eso ocurre, el Peje también gana porque será un mensaje de autonomía institucional, aunque deje mal parado a Lorenzo Córdova no sólo por la tradición familiar sino también por la cercanía del papá de su esposa con López Obrador.

Eso independientemente de que el INE dio visto bueno para la continuación de las mañaneras del pontífice del Zócalo, aun en tiempos electorales, hecho que también festejó López Obrador, pero a cambio, el Instituto no inició ninguna investigación en torno al financiamiento millonario que recibió tanto para la formación de Morena como para la campaña en que ganó la Presidencia.

Y es que además de los videos, el tlatoani tabasqueño reconoció que sí recibió dinero de contribuyentes no registrados, que de eso vivió años y financió gran parte de su campaña.

En contraparte el INE, cuestionó el cinco por ciento de los recursos que recibió la organización de los Calderón-Zavala. De ahí que más allá de si a México Libre le dan o no el registro, Córdova Vianello ya quedó en entredicho y con él, todo el proceso electoral de aquí al 2024, incluyendo las intermedias.

Esto para López es oro molido, pues en última instancia le daría la razón en torno a que la autoridad electoral no es confiable ¡Al diablo las instituciones!