• Inició reporte de caída económica y mayor alza en pandemia

Miguel A. Rocha Valencia

Ya es de risa lo que se le ocurre a López, el que despacha desde Palacio Nacional. Ahora resulta que íbamos muy bien y que la pandemia de coronavirus dañó esa escalada positiva en economía y que por su culpa no alcanzaremos los niveles de crecimiento o bien estar prometidos por él.

Pero, también, ya dejó en claro que además de la corrupción, argumento del que seguramente tiene otra definición porque corruptos son los de afuera, pero no los de adentro, tendrá un nuevo enemigo y justificación de su fracaso como presidente: el SARS-CoV-2, causante de la enfermedad COVID-19.

De ahí que la pandemia le cayera anillo al dedo. Lo que no acepta es que antes de la pandemia, justo al cierre del año presupuestal, el país ya estaba tan mal que registró un decrecimiento y una recesión no declarada por obtener saldo negativo durante cuatro trimestres seguidos al que se sumó un quinto del 2020.

O a la mejor diría en un parangón con el manejo de la pandemia, que teníamos aplanada la curva de decrecimiento y que en vez de caer en menos dos por ciento anual íbamos bajando décimas trimestrales.

Pero además López, quien tuvo tres meses para preparar al país, dice que la crisis de salud y la económica-financiera que arrastra ya, no nos agarró desprevenidos y que, si hay algún daño, es en el peso. Seguramente ya le dijeron que de entrada ese tema causó un incremento de miles de millones de pesos por devaluación. Igual que cuando canceló el NAIM.

¿Imaginemos cómo estaríamos si el SARS-CoV-2 nos toma descuidados luego de tres meses de avisarnos su llegada? Seguramente el número de muertos se contarían por decenas de miles, lo mismo que los contagiados. El ya de por si ruinoso sistema de salud, acabado de desmantelar por López durante 2018 y 2019, será una lástima universal.

Se le olvida al dizque presidente que a mediados de 2019 ya había escasez de fármacos y personal de salud. Al menos yo lo publiqué y puse de ejemplo el Hospital General de Zona 68, en Ecatepec. De 16 internistas sólo quedaban cinco y en especialidades, el único neurólogo para toda la zona norte del Estado de México, estaba en Texcoco.

Cuando la epidemia golpeaba a China, de México salieron millares de toneladas de insumos médicos. DHL fue la empresa que los transportaba; no hubo ningún tipo de restricción. Fuimos testigos de ello.

Pero bueno, el tema económico es lo que más risa genera: reconoció que se perdieron en dos meses, un millón de empleos. Pero se olvida de los de enero-marzo y los del año pasado, especialmente de la industria de la construcción, el acero, minería, vidrio, cable, los servicios y otras.

Peor todavía, en lo actual, el mismo subgobernador de Banxico, Jonathan Heat presenta curvas de caída en la economía que dan susto sobre todo porque los efectos externos en cuanto a importaciones y exportaciones, están en caída permanente incluso excluyendo el tema construcción.

Los pronósticos son peores. Y todavía López dice que vamos bien y presume un aumento en los ingresos fiscales, con cifras a abril, justo cuando cierra el plazo fiscal para la rendición de las declaraciones al SAT, sin medir que lo peor de la caída viene.

En el reporte de ayer el Inegi indica que dichos ingresos cayeron en lo que va de mayo 9 por ciento, el IVA se precipita en 28 por ciento y el IEPS también empobrece en 2.6 por ciento lo cual implica una disminución real en el consumo y ventas.

Es decir que, a partir de este mes, se verá la realidad de la economía mexicana y la verdad, se ve muy gris el panorama.