• Alfaro piedra en el zapato de López. Morena va por él

Miguel A. Rocha Valencia

Cuáles serán esas responsabilidades que afirma López le evitan atender las acusaciones directas de un gobernador que lo señala como la mano que mece la cuna para generar violencia social en un estado golpeado por un poderoso grupo del crimen organizado al cual curiosamente, y muy oportunamente, se le inició una guerra financiera desde “las entrañas del poder federal”.

Tal vez el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro proyectó su pensamiento y sospecha en palabras que luego intentó recoger y que el mismo presidente y garbanceros le impiden hacerlo.

Pero sabe el mandatario jalisciense que no está mal su sospecha pues existen elementos para presumir la mano negra del gobierno federal o al menos de Morena en la violencia desatada el jueves pasado en la Perla Tapatía.

Hay fotografías y videos de personajes identificados con los grupos de choque, esos que hacen desmanes impunemente cuando de apoyar causas de Morena, realizan grupos perfectamente organizados y con la característica de incendiarios.

Y probablemente Alfaro debió medir sus palabras, investigar y acusar, pero sabe que esta reacción pretextando la muerte por violencia policíaca de un ciudadano, deriva de una acción concertada para atacarlo por todos lados; los bots de siempre, coparon las redes sociales exigiendo la renuncia del gobernador incómodo para López.

Porque Alfaro junto con otros, es una piedra en el zapato de López y la Cuarta; se rebela, protesta, pide audiencia con el presidente y se la niega. Con sus pares exige respeto y no se les da y cuestionan la falta de apoyos desde la federación hacia los estados, sólo lo que está en la Ley, lo que les toca por alimentar las arcas federales y que les regatean y escamotean.

Alfaro es una molestia para López, no lo oculta, lo desprecia porque “tiene otras cosas más importantes que hacer” como dar banderazo a una locomotora chatarra o realizar giras con propósitos electorales y regalar dinero con fines clientelares.

Pero lo peor, no encuentra López cómo bajar a Enrique Alfaro quien asume liderazgo en un grupo de gobernadores que exigen presupuesto para combatir pandemia y resurgir de la caída económica. Les quitaron más de 130 mil millones de pesos en participaciones; les ofreció darles 60 mil del Fondo de Contingencias porque lo presupuestado, ya lo regaló López, de manera ilegal, en programas sociales.

Si, el jalisciense se dejó llevar, ahora deberá encontrar ligas, pruebas de la intromisión de Morena en los desmanes, establecer que las huestes de Yeidckol Polevnsky, convertida en delegada de ese partido en aquella entidad, organizaron el sainete.

Ya hay nombres, personajes señalados e identificados, por lo que Alfaro, lejos de aflojar, deberá asumir responsabilidades, sostenerse porque si recula se van a ir sobre de él. Es el estilo de la Cuarta, el descrédito público, el escándalo mediático. Así ha doblado a muchos.