• ”Denuncias” de Fiscalía, UIF y SAT contra magistrados, ministros, jueces, consejeros políticos y…

Miguel A. Rocha Valencia

Expedientes, carpetas de investigación, “testigos” y cuentas pendientes saldrán a la luz en los próximos días, no sólo para causar escándalos, desacreditar personas e instituciones sino para doblegar a críticos del actual gobierno y quienes se oponen a los deseos del Ganso de Macuspana.

Es tan obvia la estrategia, que hace meses lo anticipamos, por un lado, exhibir a quienes aún mantienen independencia del Ejecutivo y se conducen de acuerdo a la Ley vigente, y por el otro, con amenazas y extorsión política, sumar simpatizantes y a quien se niegue, intentar destruirlo a través de los medios de información ante la opinión pública o, de ser posible, instruirles juicios cuasi legales que más parecerá persecución.

En eso están trabajando los titulares de la horca y cuchillo del machuchón de Palacio Nacional, donde destacan: el impresentable y senil Alejandro Gertz Manero, con “su” Fiscalía General de la República que ya no persigue delincuentes; el vengativo Santiago Nieto Castillo y la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda, así como la incondicional Raquel Buenrostro Sánchez, encargada del Sistema de Administración Tributaria.

De tal suerte que la FGR, UIF y SAT, sacarán a flote el argumento principal del actual gobierno: las carpetas de investigación, para acusar sin encarcelar, pero sí intimidar a quien el Mesías de la 4T le ponga el dedo.

Mientras tanto, los lacayos legislativos que tiene, harán lo propio para intentar adecuar la ley a los caprichos de su amo, olvidando que después de esta aventura con la que hunden al país, irán al basurero político y al final, la hoguera de la historia, si es que antes no llega un régimen que los juzgue por sus crímenes contra 126 millones de mexicanos.

Antes veremos si les alcanza para reformar constitucionales, con todo y que es obvio, la sumaron precisamente mediante el chantaje y la amenaza a los priistas, cuyo sometimiento se hace más notorio a nivel de la CDMX, donde “curiosamente” frenaron acciones “legales” contra el exdirigente del tricolor.

Incluso los rechazos a candidaturas de morenistas por no declarar gastos como el binomio Salgado-Morón, son utilizados perversamente para golpear desde el púlpito de Palacio a los organismos electorales federales y anunciar que intentará someterlos bajo la tutela de la Suprema Corte de Justicia a cargo de quien parece su incondicional, Arturo Zaldívar. Es el mismo jefe del Ejecutivo quien lanza las descalificaciones y amenazas, en una acción para la historia por lo ilegal y reprobable desde todos los ángulos.

El enojo es mayor y anuncian que si no ganan, descalifican y se apresuran a instrumentar la asonada contra el Estado de Derecho y la democracia con convocatorias irregulares para intentar reformas que les quiten ventajas en los colegios legislativos y le ponga diques a la ambición de dominio absoluto.

Una ventaja tienen las víctimas y destinatarios de la oleada de terror que desatará el Mesías de la 4T. La falta de talento e ignorancia (así lo presumen) del marco legal, les obligará a cometer equivocaciones, estupideces que los delatará en sus agresiones a los procesos democráticos que ya desde hoy, aun con todas las ventajas y encuestas a favor, descalifican.

Muestran las posaderas y delatan su propósito autoritario y tiránico; buscan aliados externos en regímenes trasnochados y fracasados donde el común denominador es la autocracia con una socialización evidente de la pobreza y una casta gobernante con todos los privilegios, incluyendo familias, amigos y compadres.

Regímenes donde el rescate de los pobres, del “proletariado” fue el pretexto para entronizar regímenes totalitarios, ni siquiera populistas porque al final quienes controlan los medios de producción y la riqueza son quienes gobiernan, dictan leyes y deciden qué es bueno para el pueblo “sabio y bueno”. Donde las aspiraciones de superación están prohibidas y se vale vivir de limosnas.

Aún recuerdo cuando en Cuba me pedían les regalara pantalones vaqueros, “pullover”, calcetas o lo que fuera, y cómo algunos agradecidos ofrecían incluso sus personas. ¿Eso es lo que nos espera en México, una mendicidad que traspase fronteras? ¿Un paraíso de “Jineteras” donde no se defiende la integridad de la mujer?

Es claro que la prostitución en México aumentó. La necesidad, dicen algunos. No quiero pensar qué seguirá. Por lo pronto, según estimaciones de la asociación Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer, estableció que antes de la pandemia había siete mil 700 trabajadoras sexuales y hoy, ya son 15 mil 200. El doble. Los pobres aumentaron en más de 10.7 millones de personas. ¿Vamos bien, eso queremos para México?