• Su propios errores, incapacidades, excesos y soberbia, enemigos de Morena

Miguel A. Rocha Valencia

Reconocen los cúpulos de Morena que la ausencia de López Obrador en las boletas electorales para renovar la Cámara de Diputados federal, 30 congresos locales, mil 926 ayuntamientos y juntas municipales de igual número de estados, así como 15 gubernaturas.

En total, serán 21 mil 368 cargos con los que sin duda se confirmará o modificará el mapa político del país y como dicen los sociólogos, establecerá la correlación de fuerzas en lo que resta del sexenio.

Por eso, para los dirigentes morenistas del Congreso federal, Mario Delgado y Ricardo Monreal y la actual nomenclatura del partido en el poder, el hecho de que no se autorizara la consulta acerca de si López debe seguir al frente del Ejecutivo, los puede dañar y con ello reconocen que muchos de quienes están, no es por méritos propios, sino como sucedió con Vicente Fox, surgieron a su sombra.

Peor luego de que el propio López diera malas ideas a los opositores “neoliberales” con el famoso BOA con lo cual, aceleró el proceso electoral y quien violó la Ley fue el propio presidente.

De ahí en adelante surgieron voces de unidad de las minorías, sectores y organizaciones, quienes pretenden arrebatar a Morena la mayor parte de los diputados federales y un porcentaje mayor de las mil 63 curules estatales, incluyendo la Ciudad de México, donde, por cierto, algunos morenos se aceleran y tratan de aprovechar los recursos liberados para combatir la pandemia de COVID.

No falta quienes se cuelgan de sanitizaciones, reparto de despensas, entrega de cubrebocas y con la venta a precio de mayoreo de kilos de hortalizas. Bueno hasta de los “pancholares” pretenden aprovecharse para adelantar campañas y hacerse notar en los diversos distritos electorales.

Tal vez por eso la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum Pardo les pidió que le dieron manos libres en el presupuesto sin tener qué reportar el gasto al congreso capitalino. El caso es que ya surgieron listas de personas y dizque empresas inexistentes que “reciben” becas, incluso de aprendices de empleos.

No hablar de las de estudio y de apoyo a los ancianos y discapacitados que, a nivel nacional, programas que tienen gigantescos hoyos de no entrega por parte del Ejército de apoyadores o “siervos” de López Obrador, quienes reciben salario por dispersas dichas ayudas clientelares.

El caso es que hay tanta preocupación que ya sin ningún recato, se están gastando los dineros presupuestales, no sabemos si con la anuencia de su tlatoani, con tal de comprar la simpatía de quienes habremos de votar el primer domingo de julio del próximo año.

No la tiene fácil los morenos y no porque exista una oposición fuerte, amplia o unida, sino simplemente porque con sus excesos en el presupuesto y soberbia e incapacidad para administrar, se han pegado balazos en el pie.

El mejor ejemplo es el propio congreso federal, cuyo integrantes morenos y aliados se vieron serviles al Ejecutivo y olvidaron su responsabilidad para con los gobernados. Las lealtades no se compran.