• Los “ahorros” de López afectaron directamente la atención de la pandemia

Miguel A. Rocha Valencia

Mientras las víctimas de la pandemia de SARS-CoV-2 aumentan de manera alarmante todos los días y con el retraso de las cifras por dos semanas, deben contabilizarse alrededor de 50 mil fallecimientos, el presidente López se burla de las recomendaciones de su propio secretario de Hacienda, Arturo Herrera, de usar el cubrebocas como medio necesario para reactivar la economía.

Justo cuando el gobiernito del macuspano arma el show para distraer la atención de los estragos de la epidemia con un escándalo mediático, surgen más datos sobre sus decisiones erróneas que profundizaron los efectos del mortal virus.

Hoy se sabe que muchas de las acciones preventivas que debieron asumirse desde que se tuvieron noticias de la pandemia, no se aplicaron por que el sector salud fue objeto de recortes justo en las áreas más sensibles.

Los “ahorros” de López Obrador se traducen en víctimas mortales ya que decidió “ordeñar” el presupuesto de la Secretaría de Salud en casi dos mil millones de pesos, especialmente en el Programa de Vigilancia Epidemiológica, donde en vez de ejercerse de enero a mayo de este año 249 millones, sólo le dieron 152.5 millones de pesos.

De acuerdo con el Informe de Avance Físico y Financiero de Programas Presupuestarios de los primeros cinco meses del 2020 de Hacienda, el recorte total a la dependencia fue de mil 884 millones de pesos, que afectó no sólo la contratación de personal y equipamiento de hospitales de alta especialidad y los Institutos Nacionales sino también la vigilancia epidemiológica.

La misma subsecretaria de Prevención y Control de Enfermedades de Hugo López-Gatell, tuvo un recorte de 47 millones de pesos.

Todo esto, sin incluir los miles de millones de pesos que se dejaron de gastar en medicamentos desde el principio de año, entre los que se encuentran retrovirales y tratamientos contra el cáncer bajo el pretexto de corrupción de las empresas que los surtían habitualmente, y se recurrió a compras en el extranjero que a seis meses no se han consolidado.

Es decir, se eliminaron recursos para la prevención epidemiológica y, se dejó de contratar personal, no se reequiparon hospitales y terminaron stocks de medicamentos. Nada más.

Aun así, el presidente lanza ocurrencias frente a medidas que son necesarias como el uso de cubrebocas, tanto que el mismo presidente Trump de Estados Unidos ya asumió su defensa ante la cantidad de contagios y muertes que se registran en su país.

Evidencia una vez más el tlatoani de Tepetitán, Tabasco, que carece de la inteligencia y los tamaños para dirigir un país.

Porque López, sigue desafiando lo que es evidente, prefiere armar un escándalo para medios que asumir posiciones sensatas e inteligentes. Una vez más se fue contra la recomendación de su secretario de Hacienda y se burló de él, cuando lo que dijo Arturo Herrera es básico: usar cubrebocas en la reapertura de actividades; no hacerlo, no sólo pondrá en riesgo a quienes trabajan sino también causará un mayor daño a la economía y a todos los mexicanos.