• Acciones de gobierno desmienten discurso oficial, son corruptos y engañan 

Miguel A. Rocha Valencia 

Por si no fueran suficientes las recientes acciones del mesías olmeca, para desmentir sus discursos de no mentir, combatir corrupción y primero los pobres, está el presupuesto de Egresos “inflado” y que obligará a ajustes conforme avance el gasto. 

El tlatoani fue claro cuando dijo que en Tabasco se decidió afectar a los más pobres inundándoles sus colonias; fue contundente cuando reconoció que recibía “donaciones” no muy claras a lo largo de muchos años, en que sus hermanos fueron operadores, recolectores de dinero y es evidente la protección que da a los corruptos de su sexenio que incluso son denunciados por personajes ligados a la 4T, quienes por vergüenza prefirieron renunciar. 

Pero lo más contundente de todos esos argumentos, está el paquete presupuestal 2021, donde se recortan con el pretexto de la pandemia decenas de miles de pesos al sector salud, participaciones a los estados y al menos doce dependencias federales, para redirigirlos a programas clientelares, la refinería de Dos Bocas, el aeropuerto de Santa Lucía y el Tren Maya.  

Aún siguen defendiendo los lacayos presidenciales en el Congreso el recorte de los 33 mil pesos para gastos catastróficos en salud, y en el presupuesto no se etiquetaron esos dineros para la compra de vacunas, que, debido a los recortes, serán menos las que se adquirirán el próximo año, afectando a todos los mexicanos. 

Para el Tren Maya, se asignaron 36 mil 288 millones de pesos, 48.5 por ciento más que los 24 mil 440 millones de pesos que se le aprobaron en el 2020; a la refinería de Dos Bocas se aumentó 9.1 por ciento más que el presente año con 45 mil 50 millones de pesos en 2021 y el aeropuerto de Santa Lucía tendrá 21 mil 315 millones de pesos en 2021, un aumento de 296.8 por ciento. 

Pero junto con ello, le recetan 135 mil 65 millones de pesos a la Pensión para Adultos Mayores, que es el programa social con más recursos, sumándose las becas a nivel medio superior por 33 mil 171.6 millones de pesos; 31 mil 937 millones de pesos de nivel básico, 28 mil 929.9 millones al programa Sembrando Vida y 20 mil 600 millones de pesos a Jóvenes Construyendo el Futuro. 

A cambio no sólo le pegan a salud sino también al campo en los rubros de ganadería, comercialización y mejoras. El crédito de avío desaparece y los tribunales agrarios se verán recortados. 

De entre todo ello, el tema salud cobra relevancia, ya que en 2019 se adquirió 56 por ciento menos vacunas que en 2018, pasando de 45 millones de piezas a únicamente 20 millones además de los oncológicos. Con el pretexto de corrupción, en 2020 se compraron menos y para el próximo año, la cantidad será menor. 

Pero a cambio, el gobierno de la 4T no se apura a explicar dónde quedaron 30 mil millones faltantes del año pasado que reporta la Auditoría Superior de la Federación, ni tampoco a qué se destinaron tres mil 27 millones que “perdió” la nueva Conasupo  “Seguridad Alimentaria Mexicana”  

Esta paraestatal de la Cuarta, carece del padrón de beneficiarios de apoyos a productores de arroz, trigo, maíz y frijol y en las pocas listas que entregó, hay duplicidades. Se supone que para ello se destinaron tres mil 923 millones de pesos, que, ante la falta de un rol confiable, bien pudo sufrir desviaciones, que en otros tiempos el tabasqueño calificaría de corrupción. 

Los “botoncitos” de corrupción de los morenos va en aumento, a todos los antes citados, hay que sumar a los 25 involucrados en actividades de huachicoleo y lo más reciente, el escándalo de facturas cobradas y contratación de “aviadores” en el Congreso de la Ciudad de México. 

Insisto, estos de la Cuarta no son como los de antes, resultaron ¡Peores!