• Desde la IP y el Legislativo claman pacto de unidad; López lo rechaza

Miguel A. Rocha Valencia

Nuevamente, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, lanzó un llamado urgente a la unidad nacional; en días pasados hizo lo propio el titular de la mesa directiva del Senado de la República y coordinador de la mayoría morenista en ese colegio legislativo.

Empero, no debían ser ellos quienes convoquen; tendría que ser el llamado jefe de las instituciones nacionales, el titular del Poder Ejecutivo, es decir, López Obrador.

Pero éste, el presidente, es el único que no convoca a la unidad, por el contrario, todos los días desde Palacio Nacional, fomenta la división; no pierde ocasión para acusar a sus adversarios, a los corruptos, a los del pasado, a los conservadores, de ser culpables de todo, de la debacle que ya vivía el país antes de la pandemia del COVID-19.

Y en vez de convocar a esa unidad en la que por lo visto no cree, inició el proceso para distraer la atención de sus malas decisiones, alimentar la revancha política y saciar un deseo de venganza contra los que se fueron.

Sólo así se explica que, de nueva cuenta, Santiago Nieto Castillo, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda, brincándose los lineamientos del debido proceso, salga a decir que se investiga a Luis Enrique Miranda Nava, quien fuera subsecretario de Gobernación y titular de Sedesol en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Todos saben también, que Miranda Nava fue el operador de confianza, incluso de alcoba, de Peña cuando éste fue gobernador del Estado de México e incluso se afirma que fue quien coordinó al crimen en esa entidad, recolectando millonarias «maletas» de dinero sucio.

Y tal vez lo sea, pero porqué hoy salen con eso. Como siempre, un escándalo para tratar de ocultar las evidentes fallas de un gobierno que no encaja, que no muestra tamaños para un país.

Como sea, si ese va a ser el camino en vez de intentar al menos de sumar a los mexicanos en torno a un líder, estamos fritos, qué manera de desperdiciar oportunidades. López podría alzarse como un hombre de Estado, el Presidente de la República (con mayúsculas) que el país, la mayoría de los mexicanos reclamamos y no encontramos.

No es el escándalo, la venganza o los juicios sumarios desde Palacio Nacional los que nos van a sacar de la crisis, sino liderazgo, convocatorias de unidad, donde el pueblo bueno seamos todos, incluso quienes disentimos o criticamos al gobierno como lo hemos hecho desde hace décadas. Doy testimonio de ello.

Si el camino urgente es unirnos para salvar la nave, los asuntos pendientes podrán resolverse después, pero en medio de un país ya de por sí dañado por un mal manejo económico-financiero, en salud y seguridad ¿Qué esperan encontrar después de la pandemia que ya cuesta cientos de vidas, serán miles, y de una caída vertiginosa que afectará el empleo y las ruinas de un aparato productivo mermado por la desconfianza y la desunión?

Aún hay tiempo. ¿Por qué deben ser los particulares, o parte del Legislativo quienes convoquen? La verdad es que Ricardo Monreal ha mostrado más perfiles de estadista que quien nos gobierna, Tal vez ya sea hora de quitarse el lastre y se alce con la verdad, aunque le cueste, pero urge un líder que nos unifique, que nos convoque a todos para salvar vidas, empleo, empresas, al país, su lealtad debe de estar con México y no con un mesías.