• En medio de revanchas, ambiciones e incapacidad, López nos lleva al precipicio

Miguel A. Rocha Valencia

Mientras López insiste en su campaña de lodo, en la que saldrá embarrado junto con su familia, incluyendo presuntos vínculos con el narco para intentar cubrir su incapacidad para gobernar, México avanza hacia la mayor contracción económica, la más cruel de las etapas de mortandad por COVID-19 y asesinatos.

A medida que el propio inquilino de Palacio Nacional intenta agrandar el escándalo mediático que ya alcanza a su familia, especialmente hermanos e hijos, el pronóstico del Banco de México advierte que en el mejor de los casos, la economía caerá 8.8 por ciento en 2020, y en el peor de los escenarios, el desplome alcanzará 12.8 por ciento del PIB, es decir, entre 2.3 y 3.7 billones de pesos.

Esto es, más de la mitad de un presupuesto anual de la federación, si se valora que un punto del PIB equivale a más o menos 288 mil millones de pesos.

La situación se agrava si se toma en cuenta que la mala administración del actual gobierno y decisiones equivocadas, desde el punto de vista económico-financiero, ya tenían al país en franca caída. Esto hará que la recuperación sea mucho más lenta y en vez de “palomita” o V, sería una U profunda en su valle y tardemos años para ponernos en el sitio que estábamos antes de López Obrador.

Esos serán años en los que millones de mexicanos pagarán la consecuencia y por ello, la mala noticia para el tlatoani tabasqueño es que los efectos no sólo de la pandemia sino también de la crisis económica, se estarán sintiendo en víspera de las elecciones del año próximo.

De ahí que López hará todo lo posible por estar en las boletas, incluso romper pactos de caballeros o reglas de la política. Pero aún si lo logra, el descalabro a Morena será mayor.

Y es que, a pesar de frenar las crisis de salud, seguridad y economía, la política estará en lo más alto con todos los actores confrontados y desacreditados, incluyendo a López a quien ya le sacan millones de pesos en cochupos y presuntas ligas de él y su hermano menor con el crimen organizado, independientemente de su reconocimiento de que quebrantó la ley electoral y es sospechoso de lavado de dinero o “uso de recursos de dudosa procedencia”, hecho que deberá aclarar.

En cuanto a lo incierto de la recuperación económica, es básicamente porque pocos invertirán durante su gobierno donde sólo habrá unos consentidos mediante el sistema de invitación restringida o asignación directa.

Tan es así que de acuerdo al mismo Banco central, la inversión directa de empresas mexicanas en el exterior se disparó en cinco mil 29 millones de dólares, que se suman a la salida de casi 13 mil 419 millones de dólares, es decir 290 mil 119 millones de pesos que inversionistas foráneos tenían en deuda gubernamental.

Tan sólo en mayo esos inversionistas liquidaron dos mil 685.9 millones de dólares que tenían en bonos de gobierno, derivado de la falta de confianza en las políticas de la actual administración que nos tiene al borde de perder calificación internacional y los documentos de deuda que emite, se vuelvan basura.

Esa misma razón y la posición manifiesta de López ante empresarios, hizo que más mexicanos buscaran invertir en el exterior. No tienen confianza en el gobierno.

Lo malo es que López y secuaces no perderán, podrán seguir en el poder y el alto costo de sus revanchas, complicidades e incapacidades, lo pagaremos millones de mexicanos a quienes las esperanzas de un real cambio, se apagan.