Pedro Flores
Mucho Se ha hablado y escrito sobre los cambios constitucionales que está realizando el todavía inquilino de palacio nacional que han desatado una verdadera tormenta, sobre todo en lo que se refiere al ámbito del Poder Judicial, ya que las maniobras para eliminar los contrapesos del poder, ya están “trabajadas”.
Sin embargo, expertos en Derecho Constitucional se encuentran tranquilos sabedores de las características de nuestra Carta Magna, que, aunque cae en el escenario de ser “rígida” es tan moldeable como se ha visto, principalmente en el gobierno saliente.
Una constitución rígida es aquella debe convocar a los sujetos que originan el poder soberano del estado para que ellos sancionen el proceso de modificación, en este caso y como se ha visto se ha “tomado en cuenta” a las Cámaras de Senadores y Diputados para que aprueben las iniciativas presidenciales sin quitarles una coma.
Con la anulación de los contrapesos, como el INAI, y teniendo de su lado y agradecidos a los tribunales federales y el poder legislativo y cooptada con su personal la Suprema Corte de Justica, lo único que está instrumentando hasta el momento AMLO, es una impunidad para él y su familia en el futuro.
La historia mexicana, como lo hemos manifestado en este espacio, está llena de sorpresas como la que dio Lázaro Cárdenas a Plutarco Elías Calles que terminó con el llamado “Maximato”, las de José López Portillo, al mandar a las islas Fiyi a su cuate de toda la vida Luis Echeverría Álvarez o más cercana la de Ernesto Zedillo al enviar a la cárcel al hermano de quien le dio el poder.
Para que la próxima presidenta pueda tener capacidad de maniobra y/o gobernabilidad ante el dramático panorama social/ económico y de seguridad que le van a dejar, va a tener que acudir a modificar la Constitución y buscar que se aplique la ley para todos incluyen a AMLO; sólo de esa manera podrá se evitar nuevas oleadas de amparos contra las obras insignia del sexenio; escándalos sobre gastos desbordados, asignaciones directas y señales de una extendida corrupción generalizada.
CS debe estar consciente de que le quieren transferir a su relevo el costo de las acciones de AMLO con sus s potenciales escenarios, que podrían continuar con la salida de capitales, que hasta el momento la califican como una fuga récord por 349 mil 858.5 millones de pesos de capital que los extranjeros tenían invertidos en el país en valores gubernamentales, además de la ratificación de T-MEC y un congelamiento de inversiones.
Desde hace muchos años, un slogan oficial decía que: teníamos que apretarnos el cinturón”, pero hoy el fiambre no tiene cinturón y no sabe si con la deuda externa dejada durante el sexenio, que termina, que pasó de 95 mil 698 millones de dólares (noviembre de 2018, último mes de Enrique Peña Nieto) a cerrar en 118 mil 036 millones de dólares para noviembre de 2023, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda, vaya a alcanzar para su pensión, porque le limita la capacidad de endeudamiento y propicia la elevación de impuestos.
Esperemos que CS haga efectiva la filosofía de la Constitución que es un acuerdo de reglas de convivencia, es decir, una forma de pacto político y social, que integra, establece, organiza, constituye las normas que rigen a la sociedad de un país y no vaya a salir como AMLO, quien dijo en su toma de posesión que iba a respetar la Ley y que después dijo; “A mí no me vengan conque la Ley es la Ley”.

