Este lunes 13 de octubre, autoridades del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) reconocieron que los siete cárcamos del aeropuerto —infraestructura clave para captar y canalizar agua pluvial— funcionan apenas al 60 % de su capacidad. Algunas de estas instalaciones son de gran antigüedad y requieren rehabilitación.
Según declaraciones del director general, Juan José Padilla Olmos, las intensas precipitaciones han representado un reto para la terminal aérea. En una de las lluvias más recientes, el aeropuerto tuvo que cerrar parcialmente durante un par de horas, aunque aseguró que nunca se detuvo por completo.
Como medida preventiva de cara al Mundial 2026, se trabaja en la rehabilitación integral de los cárcamos existentes en lugar de construir nuevos, y también en la nivelación de áreas verdes cercanas a las pistas para evitar escurrimientos hacia las zonas críticas. Además, se cuenta con equipos de desazolve y barredoras como parte del plan de mantenimiento.
La obra de remodelación general del AICM —incluyendo terminales y drenajes— registra un avance cercano al 15 % y continuará sus trabajos para estar mejor preparado ante futuros episodios lluviosos y la afluencia prevista durante la justa mundialista.

