- Se disparó al 49.9 % del PIB en el primer trimestre de 2025. Aunque la Secretaría de Hacienda intenta maquillar el dato
- Lo más grave es que este endeudamiento no ha ido de la mano con una estrategia clara de crecimiento
María Escalante García
La deuda pública neta de México se disparó al 49.9 % del PIB en el primer trimestre de 2025. Aunque la Secretaría de Hacienda intenta maquillar el dato destacando que es inferior al cierre de 2024 (51.8 %), lo cierto es que representa un incremento significativo respecto al mismo periodo del año pasado, cuando se ubicaba en 46.7 %.
Esta tendencia es evidencia del fracaso de una política económica que, mientras se llenaba la boca con discursos de austeridad republicana, hipotecaba silenciosamente el futuro del país.
El gobierno en turno ha hecho de la narrativa anticorrupción y de la supuesta disciplina fiscal una de sus banderas principales. Sin embargo, los números cuentan otra historia. La deuda crece, las obligaciones se acumulan, y el margen de maniobra para el próximo sexenio será mínimo. ¿Qué pasó con la prometida transformación que priorizaba el gasto eficiente y la reorientación de recursos hacia los más pobres?
Lo más grave es que este endeudamiento no ha ido de la mano con una estrategia clara de crecimiento. No se observa un repunte económico sostenido que justifique esta carga financiera, ni se han consolidado reformas estructurales que fortalezcan la recaudación fiscal. Por el contrario, el país sigue dependiendo de ingresos extraordinarios y transferencias opacas.
El discurso de la “austeridad” ha sido, en realidad, una cortina de humo para un manejo discrecional del gasto y una política fiscal cada vez más riesgosa. El próximo gobierno heredará no solo una deuda elevada, sino una población cansada de promesas y cada vez más escéptica ante las cifras oficiales.
Deuda neta
En documento titulado ‘Informes sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública al primer trimestre de 2025‘, la SHCP registró una deuda neta total de 17.92 billones de pesos en los primeros tres meses del año.
Estas cifras representan un incremento real del 12 por ciento frente a los 15.43 billones de pesos que Hacienda reportó en marzo de 2024.
Hacienda defendió que “la deuda pública se mantuvo en un nivel sostenible” y que “durante el trimestre, se llevaron a cabo operaciones de financiamiento con una demanda histórica de inversionistas, fortaleciendo el perfil crediticio del país y reafirmando la confianza de los mercados”.
El reporte también evidenció, para el primer trimestre del año, una subida interanual de 11 por ciento en el total de ingresos presupuestarios, que ascendieron a más de 2.21 billones de pesos.
Según la SHCP, la subida interanual ocurrió por un incremento del 14.9 por ciento en los ingresos no petroleros, que incluyeron un aumento del 17.8 % de la recaudación tributaria, y a pesar de un retroceso del 13,8 % en las entradas petroleras.
Gasto neto
Por otro lado, el gasto neto presupuestario se contrajo un 5.9 por ciento frente al primer trimestre de 2024, hasta los 2.44 billones de pesos.
Las cifras se publican poco después de revelarse la estimación oportuna del PIB en el primer trimestre, que se elevó un 0.2 por ciento trimestral y un 0,8 % interanual, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), datos que van en contravía de los pronósticos de recesión tras la guerra arancelaría planteada por Estados Unidos.
“México enfrentó este escenario con bases macroeconómicas sólidas, lo que permitió preservar la estabilidad, a pesar de algunos signos de moderación en la actividad económica”, argumentó la SHCP.

