Cancillería: Beijing mantiene sus fuerzas nucleares al nivel mínimo necesario para su seguridad y no tiene intención de participar en una carrera armamentista con ningún país
El Gobierno de China negó este jueves cualquier intención de participar en una carrera armamentista, al tiempo que reiteró que mantiene su arsenal nuclear en el nivel mínimo necesario para garantizar su seguridad nacional, en medio del vencimiento del Nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START III) entre Rusia y Estados Unidos.
Durante una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lin Jian, afirmó que Beijing no tiene interés en sumarse a dinámicas de escalada nuclear, y subrayó que la política del país en esta materia se basa en la defensa de la estabilidad estratégica global.
Las declaraciones se producen el mismo día en que expira el START III, el principal acuerdo vigente de control de armas nucleares entre Moscú y Washington. En septiembre pasado, el presidente ruso, Vladímir Putin, anunció que Rusia estaba dispuesta a seguir cumpliendo voluntariamente las restricciones del tratado durante un año adicional, siempre que EE.UU. adopte una postura recíproca.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el pasado 8 de enero que espera una propuesta “más favorable” de Rusia para un eventual nuevo acuerdo, e insistió en que China debería ser incluida en futuras negociaciones, argumentando el crecimiento de su capacidad nuclear.
Ante esas declaraciones, Lin Jian fue enfático al señalar que las fuerzas nucleares chinas no se encuentran al mismo nivel que las de EE.UU. y Rusia, por lo que, en esta etapa, China no participará en negociaciones trilaterales sobre desarme nuclear.
“China mantiene sus fuerzas nucleares al nivel mínimo necesario para la seguridad nacional y no tiene intención de participar en una carrera armamentista con ningún país”, declaró el portavoz.
Asimismo, el diplomático sostuvo que el desarme nuclear debe avanzar sin socavar la seguridad de los Estados, y reiteró que cualquier proceso en ese sentido debe basarse en el respeto a la estabilidad estratégica mundial.
El START III, firmado en Praga en 2010 y en vigor desde 2011, limitó los arsenales estratégicos de Rusia y Estados Unidos a un máximo de 700 misiles desplegados, 1.550 ojivas nucleares y 800 lanzaderas, tanto desplegadas como en reserva. El acuerdo fue prorrogado en 2021 por un período adicional de cinco años, que concluye este jueves. Telesur

