Minutos antes de rendir su primer informe de gobierno ante el Congreso de la Ciudad de México, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, participó en una ceremonia tradicional en la que fue “limpiada” simbólicamente y recibió el bastón de mando por parte de representantes de pueblos y comunidades originarias.
El acto, realizado en las inmediaciones del recinto legislativo, estuvo acompañado de música prehispánica, copal e incienso, en un ambiente de respeto y simbolismo. Líderes comunitarios realizaron una limpia espiritual, conocida como “Limpia del Fuego Nuevo”, para despojarla de malas energías y desearle fortaleza en su gestión.
Durante el ritual, también le fue entregado el bastón de mando, símbolo del liderazgo y la conexión con las raíces indígenas de la capital. Brugada agradeció el gesto y destacó la importancia de mantener vivas las tradiciones que representan la historia y la identidad de los pueblos de la Ciudad de México.
Posteriormente, la mandataria se trasladó al Congreso capitalino para presentar su informe, en el que destacó los avances en programas sociales, movilidad, seguridad y desarrollo urbano. El evento marcó el inicio formal de una nueva etapa de su administración, que busca consolidar la llamada “Capital de la Transformación”.

