Bernardo López
Crimea desde sus orígenes siempre ha sido una nación independiente, aún antes que Ucrania, después de la disolución de la Unión Soviética, aunque la población de la península ha utilizado sus poderes ciudadanos para declararse autónomos al menos en tres ocasiones.
La primera manifestación social para ser una nación independiente ocurrió después del colapso del Imperio Ruso, cuando los tártaros declararon en la península una república democrática independiente, aunque con el final de la Guerra Civil Rusa terminó este periodo de autonomía.
En la época soviética, se nombró como República Soviética Socialista Autónoma de Crimea, sin embargo, la etnia tártara padeció penurias con el régimen de Stalin, y más de 200 mil personas fueron deportadas a Siberia y Asia Central al ser acusadas de haber colaborado con los Nazis.
Después de la Segunda Guerra Mundial, la península fue degradada a ser una región (Oblast) perteneciente a la República Socialista Federativa Soviética de Rusia y en 1954 fue transferida a Ucrania; con la desintegración de la Unión Soviética miles de personas de la etnia tártara regresaron a región.
Con el final del régimen acercándose en 1991, mediante un referendo llevado a cabo por las aún autoridades soviéticas, Crimea volvió a ser una nación independiente, convirtiéndose en una Autonomía de la República Soviética Socialista, seis meses antes de que Ucrania realizara su propio referendo de independencia.
La nación en la península contaba con su propia constitución y autoridades, no obstante, en 1995 el gobierno de Kiev, bajo el auspicio del “Memorando de Budapest” y fuerzas especiales, disolvió el gobierno y abolió la carta magna Crimea.
Nuevamente, el 21 de febrero de 2014, después que el presidente ucraniano Víktor Yanukóvich huyera de Kiev y la Rada Suprema tomara el control del país, en Crimea, tropas no identificadas tomaron las sedes administrativas, las bases militares y designaron como autoridad local a un prorruso.
El 11 de marzo de 2014 se dio una vez más la Declaración de Independencia de Crimea y Sebastopol, y se constituyó la llamada República de Crimea. Luego se realizó el referéndum, del 16 de marzo, en el que se impuso por mayoría la adhesión de la península a Rusia, el Parlamento de la República de Crimea votó con 85 votos a favor de la anexión y formalmente pasó a ser parte del país euroasiático el 18 de marzo de 2014.
La importancia de la península de Crimea radica en que, desde esa posición, en el puerto de Sevastopol se domina todo el Mar Negro -que cuenta con una salida al Mediterráneo- y el Mar de Azov. Por tal motivo Moscú no tendría motivos para desprenderse de ese punto estratégico.

