El Gobierno cubano denunció la flagrante violación de la soberanía iraní y llamó a la comunidad internacional a movilizarse para restaurar la paz.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, a través de su canciller Bruno Rodríguez Parrilla, manifestó la enérgica condena de la isla ante los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel contra el territorio de Irán. La Habana calificó estas acciones como una grave violación de la soberanía y la integridad territorial iraní, subrayando que tales actos rompen con los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas.
La declaración oficial enfatiza que esta agresión ocurre apenas un día después de encuentros diplomáticos en Ginebra sobre el programa nuclear, lo que evidencia una falta de voluntad para la paz por parte de Washington. Esta es la segunda ocasión en que se produce una ofensiva militar mientras existen diálogos en curso, lo que Cuba denuncia como una pauta sistemática para socavar cualquier esfuerzo de distensión regional.
El Gobierno cubano hizo un llamado urgente al Consejo de Seguridad y a la Asamblea General de la ONU para que asuman su responsabilidad primordial de mantener la seguridad internacional. Urge una movilización inmediata de la comunidad global para detener esta agresión artera y evitar que la escalada de violencia desemboque en un conflicto de proporciones incontrolables en todo Oriente Medio.
La reciente ofensiva aérea contra Teherán evoca los trágicos sucesos de la «Guerra de los 12 días» ocurrida en junio de 2025, cuando el régimen israelí atacó instalaciones estratégicas y asesinó a altos cargos. Aquella escalada se intensificó con la intervención directa de Donald Trump, quien ordenó bombardeos contra centros soberanos iraníes bajo una retórica belicista que fue cuestionada incluso por organismos de inteligencia internacionales y voces dentro de su propio país.
Pese a los acuerdos de alto el fuego alcanzados el año pasado, la actual operación conjunta entre las fuerzas estadounidenses e israelíes rompe la relativa calma y desafía la legalidad internacional de manera provocadora. Cuba resalta que la República Islámica ya demostró previamente su capacidad de respuesta soberana ante ataques externos, lo que incrementa el riesgo de un intercambio de misiles de consecuencias devastadoras para la humanidad.
La isla caribeña reiteró su postura histórica en defensa de la autodeterminación de los pueblos y el rechazo absoluto al uso de la fuerza en las relaciones internacionales. El camino hacia la estabilidad global exige el cese inmediato de las hostilidades y el respeto a la soberanía de Irán, permitiendo que la diplomacia prevalezca sobre las agendas de guerra impuestas por las potencias imperiales. Telesur

