El descarrilamiento de un tren de carga de Ferromex en el municipio de Naco, Sonora, provocó una emergencia ambiental tras el derrame de aproximadamente 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio, una sustancia altamente corrosiva utilizada en procesos industriales.
El accidente ocurrió en las inmediaciones del Rancho Potrero El Cobre, en el ejido Cuauhtémoc, donde varios vagones cisterna se salieron de las vías, lo que obligó a la movilización de autoridades de los tres niveles de gobierno para contener el derrame y evitar mayores afectaciones al medio ambiente.
Personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Protección Civil y cuerpos de emergencia implementaron un operativo para inspeccionar la zona, realizar muestreos de agua y suelo, además de evaluar los posibles daños ocasionados por la sustancia química.
De manera preliminar, las autoridades informaron que no se reportaron personas lesionadas y que, hasta el momento, el derrame no representa un riesgo inmediato para la población. Sin embargo, las labores de monitoreo ambiental continuarán para determinar el impacto real sobre los ecosistemas de la región.
El hidrosulfuro de sodio es un compuesto empleado principalmente en la minería y otros procesos industriales. Debido a sus propiedades corrosivas y tóxicas, requiere protocolos especiales para su manejo, ya que puede causar daños al medio ambiente y generar riesgos para la salud si no se controla adecuadamente.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar las causas del descarrilamiento y establecer las responsabilidades correspondientes, mientras continúan las labores de limpieza y recuperación de la zona afectada.

