Jesús Corona Osornio
La señora presidente, no tiene empacho en saltarse las normas jurídicas, siendo la que debería cumplir estrictamente las leyes, por ser quien es, la mandataria de México.
Su tarea de gobierno se ve empañada por los tonos autocráticos de las reformas, que propusiera su predecesor en el cargo, y que la señora impulsa alegremente.
Para Morena es indispensable que el sistema judicial sea modificado, impedir que sus reformas sean impugnadas y declaradas inconstitucionales.
El artículo primero de la Constitución, señala: ´que el juicio de amparo resuelva las controversias que se susciten, por leyes o actos de la autoridad que violen las garantías individuales. Y nos protegía, lo mataron.
La mal llamada “supremacía constitucional”, contradice flagrantemente al artículo citado, sin embargo, a las y los diputados no les preocupa, hasta pareciera divertirles.
Estamos viviendo una pesadilla en la que las normas que construimos durante cuatro décadas, hoy los, morenistas las destruyen.
Claudia Sheinbaum, no moverá una coma para modificar el esperpento, se trata de la destrucción de la democracia y la desaparición de las libertades, esa es la obsesión.
La ciudadanía, aunque reclama no va más allá de las RRSS, la crisis aún no los golpea tan fuertemente, parecieran no ver lo que sucede.
La mayoría artificial de la que goza Morena, les permite votar lo que fuere sin importar las consecuencias, lo que afectan a todas y todos los habitantes de nuestra patria.
En Morena están conscientes de toda la podredumbre que dejo como legado el antecesor de la señora presidente.
En voz alta y en público no lo dirán, la hipocresía también es requisito para ser considerado dentro del partido y su reparto de premios y estímulos.
Corruptos, cínicos y hasta con antecedentes penales, son los ideales para hacer una tumultuaria ola de imbéciles obedientes y ciegos a la realidad.
Morena no tiene legisladores, son una runfla de bandidas y bandidos, que se sometieron al poder en un ritual de compromisos impronunciables y alianzas de miedo.
En las cúpulas de las cámaras colocaron a los títeres que les darían resultados a los que mandan en ese partido y desgraciadamente también en el país.
Los adjetivos no alcanzan para describir la miasma que exhala el congreso mexicano, cuyas oposiciones son casi inexistentes.
El miedo comienza a invadir el aire social, las reformas al poder judicial, darán como resultado la insuflación de la señora Sheinbaum, una mega presidente.
EN Morena la exclusión para desterrar a sus opositores, destruir los puentes para el diálogo, para la suma de voluntades.
El coordinador de los senadores morenistas, Adán Augusto López Hernández, actúa como jefe de una mafia de gatilleros, es el que compra votos y copta a los corruptos.
López Hernández amenaza, presiona. Es quien ha estado encima de los ministros que se oponen a la destrucción del poder judicial.
Adán Augusto un corrupto vulgar, tiene en su poder carpetas de espionaje que utiliza para amenazar a los opositores de peso, conoce de sus pecados y con eso tiene para disparar.
La cueva de Morena se aceito con los recursos del lo que fue el PRD, el antecesor de Claudia se enriqueció y envileció con los dineros que le daba Manuel Camacho Solís y su cómplice Marcelo Ebrard.
Morena existe porque personajes como Zedillo dejaron crecer a un tipo de vulgar ambición y sin escrúpulos, Peña remató dejando que llegase al poder.
México ya se jodió. Hasta la próxima.

