España confirmó su gran momento y se convirtió en la primera finalista del Mundial 2026, luego de derrotar 2-0 a Francia en una semifinal que dominó con personalidad, orden y contundencia en el Estadio Dallas, en Arlington, Texas.
La Roja tomó el control del encuentro desde los primeros minutos mediante la posesión del balón y la presión en campo contrario. Francia intentó responder con la velocidad de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, pero encontró pocos espacios ante una defensa española bien organizada.
La primera gran acción llegó cuando Lamine Yamal encaró por el costado derecho y fue derribado dentro del área por Lucas Digne. Después de señalarse la pena máxima, Mikel Oyarzabal tomó el balón y convirtió el 1-0 al minuto 22 con un disparo preciso que superó al guardameta francés.
El tanto representó el quinto de Oyarzabal en el torneo y obligó a Francia a modificar su planteamiento. Sin embargo, el conjunto galo se mostró impreciso en la circulación y apenas consiguió inquietar la portería española durante la primera mitad.
España mantuvo la ventaja gracias a su dominio en el centro del campo, donde controló el ritmo y evitó que Mbappé recibiera el balón en condiciones favorables. Francia adelantó líneas antes del descanso, pero no encontró claridad en los metros finales.
En la segunda parte, el cuadro dirigido por Luis de la Fuente volvió a golpear. Dani Olmo encontró espacio para avanzar y combinó con Pedro Porro, quien llegó desde el costado derecho para rematar y colocar el 2-0.
Con la ventaja, España manejó el partido con inteligencia. La Roja redujo el ritmo, protegió el balón y cerró los caminos hacia su área, mientras Francia se lanzó al ataque en busca de una reacción que nunca llegó.
Mbappé intentó asumir la responsabilidad ofensiva, pero fue vigilado de cerca y no consiguió cambiar el rumbo del encuentro. Los franceses recurrieron a centros y disparos lejanos, aunque la defensa española respondió con seguridad.
Los minutos finales transcurrieron bajo el control de España, que no permitió sobresaltos y confirmó una actuación sólida frente a una de las selecciones favoritas para conquistar el título.
El silbatazo final desató la celebración española. La Roja regresará a una final de la Copa del Mundo por primera vez desde Sudáfrica 2010, torneo en el que conquistó su único campeonato.
España disputará el título el domingo 19 de julio ante el ganador de la semifinal entre Inglaterra y Argentina. Francia, por su parte, deberá jugar el partido por el tercer lugar.

