¡Mejor ni le muevan…!
- Transgénicos, ¿distractor peligroso que generaría animadversión contra EUA? Los Tratados Comerciales entre países, se consideran supra nacionales, si un país modifica su Constitución para incluir un artículo que prohíba la siembra de ciertos cultivos o productos y, esto atente contra los términos del documento, podría tener varias consecuencias
Guillermo Pimentel Balderas
No se puede negar que hubo jaloneos por entre Marcelo Ebrard, secretario de Economía (a favor) y Julio Berdegué, secretario de Agricultura por el fallo adverso a México en la disputa por la prohibición de importaciones de maíz transgénico.
Ebrard, por medio de comunicado, dijo que se respetará el fallo, “aunque no se comparte”. En tanto, también a través de un boletín, Berdegué reafirma la intención de impulsar en el Congreso la prohibición de sembrar maíz modificado en territorio mexicano. Aunque, no se rechaza el fallo, pero se insiste en prohibir la siembra.
Y, como siempre, en su papel de comparsa, Ricardo Monreal, con el aval de Morena, presentará una iniciativa para prohibir el uso de maíz transgénico para consumo humano.
Y, así, mejor consultar una voz autorizada y experta, la del Profesor-Investigador de la Universidad Autónoma Agraria “Antonio Narro” y ex dirigente nacional de los productores de Maíz de México, el ingeniero Héctor Carlos Salazar Arriaga, quien en forma contundente opinó: “Entendiendo que los Tratados Comerciales entre países, se consideran supra nacionales, si un país modifica su Constitución para incluir un artículo que prohíba la siembra de ciertos cultivos o productos y, esto atente contra los términos de un tratado comercial, podría tener varias consecuencias”.
Entrevistado vía wapssap, nos confió siete reflexiones que consideramos de interés periodístico reproducirlo íntegramente: 1. *Incumplimiento del tratado*: “En este caso México, estaría incumpliendo sus obligaciones bajo el tratado comercial T-MEC, lo que podría llevar a sanciones o medidas compensatorias por parte de los otros signatarios del tratado”.
- *Reclamos y disputas*: “Cañada y Estados Unidos de Norteamérica, como países signatarios del T-MEC podrían presentar reclamos o disputas contra el país que modificó su Constitución, argumentando que la prohibición de la siembra es una barrera comercial injustificada”.
- *Sanciones comerciales*: “El país que incumplió el tratado podría enfrentar sanciones comerciales como aranceles o restricciones a la importación de productos, por parte de los otros signatarios del tratado”.
- *Pérdida de beneficios comerciales*: “El país que modificó su Constitución podría perder beneficios comerciales, como preferencias arancelarias o acceso a mercados, que se habían acordado en el tratado”.
- *Impacto en la economía*: “La prohibición de la siembra podría tener un impacto negativo en la economía del país, especialmente si se trata de un cultivo o producto importante para la exportación o la producción nacional, como va a suceder en 2025, dónde se reducirá en casi 5 millones la producción de maíz blanco con respecto a 2022. En una situación extrema de falta se maíz nacional para consumo humano, se tendría que importar maíz blanco transgénico, pues ya se perdió el panel sobre importaciones, pero también se estaría afectando a los productores nacionales, pues no podrían sembrar con la misma ventaja tecnológica”.
- *Revisión del tratado*: “El incumplimiento del tratado podría llevar a una revisión del mismo, lo que podría resultar en cambios en las obligaciones y compromisos de los signatarios o en el caso extremo ser expulsado del tratado y eso seria muy grave para la economía de México”.
- *Efectos en la inversión extranjera*: “Salirse del tratado crea incertidumbre y podrían disuadir a los inversores extranjeros de invertir en el país, lo que podría tener un impacto negativo en la economía”.
Sentenció: “En síntesis, modificar la Constitución para incluir un artículo que prohíba la siembra y atente contra los términos de un tratado comercial podría tener consecuencias negativas para el país, incluyendo sanciones comerciales, pérdida de beneficios comerciales, impacto en la economía y efectos en la inversión extranjera”. Así de claro y contundente el exdirigente nacional de los productores de maíz en el país, deja sus recapacitaciones y advierte que, “mejor ni le muevan”.
En lo general, luego de un análisis periodístico y consulta de varias fuentes y publicaciones, al parecer, el tema de los transgénicos puede ser un distractor muy peligroso al querer generar animadversión, directamente, contra Estados Unidos de Norteamérica y después justificar con la supuesta soberanía pues, para que no intervengan los gringos contra el crimen organizado.
En tanto, Francisco Bolívar Zapata, Investigador Emérito del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al dictar las conferencias: “Biotecnología: Organismo transgénicos, sus grandes beneficios y la ausencia de daño”, en la Facultad de Química, a principios de este año, afirmó: “no hay evidencia científica de que los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) causen daños a la salud, por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) avala su uso como alimentos, y ya se utilizan y consumen en más de 50 países por cerca de 300 millones de personas”.
El investigador mexicano entre los más citados en el mundo, expuso: “México debe estar atento, preocupado y ocupado por su soberanía alimentaria. Se deben buscar las estrategias y los mecanismos para depender cada día más de nuestras propias capacidades y menos de las compañías transnacionales, que hoy son dueñas de las semillas de maíz transgénico y, también, de una proporción importante de las semillas híbridas de maíz convencional (no-GM) que más se utilizan en el país”.
Subrayó que es fundamental fortalecer la generación de conocimiento científico para la producción de alimentos y que, en especial, se debe impulsar la Biotecnología agrícola, así como el uso de los transgénicos, para apoyar el fortalecimiento del campo mexicano. Y, afirmó: “La única estrategia real que existe en México para paliar y contender con necesidades y problemas nacionales, como ocurre en muchos otros países, es desarrollar tecnología propia, en este caso variedades de semillas mejoradas, incluyendo las transgénicas, por grupos de investigación y desarrollo tecnológico mexicanos”.
También, el galardonado con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 1992 y Premio Universidad Nacional 1990, explicó que los alimentos transgénicos se consumen desde hace mucho y en especial el maíz, en muchos tipos de alimentos procesados y naturales. Y como complemento a sus aseveraciones, punteó que, en promedio, la adopción de tecnología biotecnológica ha reducido en 37 % el uso de pesticidas químicos, ha incrementado las cosechas en 22 %, y ha acrecentado las ganancias de los agricultores en 68 % en el mundo.
En conclusión, aseveró: “Los cultivos transgénicos reducen y, en algunos casos, eliminan completamente el uso de insecticidas químicos, lo cual tiene un extraordinario valor para contender con la problemática del cáncer que generan muchos de estos insecticidas químicos. La Biotecnología es una tecnología poderosa que debe usarse de manera responsable y debe ser accesible para aquellos campesinos y productores que quieran utilizarla”. ¿Usted que opina…?

