El Gobierno federal inició el año con un resultado positivo en sus finanzas públicas al registrar un superávit de 58,770 millones de pesos durante el primer mes. Este saldo favorable refleja que los ingresos superaron al gasto ejercido en ese periodo.
El desempeño se explicó principalmente por un aumento en la recaudación tributaria, impulsada por el cumplimiento de obligaciones fiscales por parte de contribuyentes, así como por mayores ingresos derivados de actividades petroleras.
Aunque el gasto público también presentó un incremento, el subejercicio de recursos en algunos rubros contribuyó a que el balance fiscal fuera más favorable de lo previsto.
Este superávit otorga mayor margen de maniobra a las finanzas públicas para enfrentar los compromisos presupuestarios del resto del año y fortalecer la estabilidad económica del país.

