La Secretaría de Economía prepara una reforma normativa para fortalecer los controles en la importación de productos siderúrgicos. Con este nuevo esquema, los certificados de molino y de calidad deberán contar con firma autógrafa real y sello físico, descartando versiones digitales, con el fin de evitar falsificaciones.
Además, se revisará con precisión el país de origen del acero, asegurando que coincida con lo declarado por el importador, y se endurecerán las sanciones para quienes presenten información falsa o inconsistencias.
El plan contempla también un nuevo régimen bajo los Avisos Automáticos de Importación de Productos Siderúrgicos (AAIPS) y un renovado Registro de Importadores de Productos Siderúrgicos (RIPS), buscando cerrar los vacíos legales utilizados para evadir la regulación, especialmente en importaciones procedentes de países asiáticos.
La reforma busca proteger a la industria nacional, garantizar la trazabilidad del acero y asegurar que las importaciones cumplan con estándares legítimos, en un contexto de competencia global y alta demanda del producto.

