México mejoró su posicionamiento global como destino de inversión al escalar seis posiciones en el Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa (IED) 2026, al pasar del lugar 25 al 19 a nivel mundial.
El avance coloca al país como uno de los que más progresaron dentro del ranking elaborado por la consultora Kearney, consolidándose además como uno de los mercados emergentes más atractivos para la llegada de capital internacional.
Este resultado se da en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas e incertidumbre económica; sin embargo, México ha logrado mantener el interés de inversionistas gracias a factores como la reconfiguración de las cadenas de suministro y el fenómeno del nearshoring.
Entre los sectores que concentran mayor atractivo destacan telecomunicaciones, aeroespacial, transporte y logística, áreas clave para la integración comercial con América del Norte.
Especialistas señalan que la cercanía con Estados Unidos, la red de tratados comerciales y la disponibilidad de talento han impulsado la percepción positiva del país, aunque advierten que el flujo de inversión dependerá de mantener certeza jurídica y estabilidad regulatoria.
Pese al avance, el informe identifica retos importantes, particularmente en innovación tecnológica y eficiencia del marco legal, factores que serán determinantes para sostener el atractivo en el mediano y largo plazo.
El resultado refleja una recuperación en la confianza de los inversionistas y posiciona a México como un actor relevante dentro del mapa global de inversión extranjera.

