La inversión fija bruta en México volvió a terreno positivo y registró un crecimiento anual de 5.1 por ciento durante abril, con lo que puso fin a una racha de 19 meses consecutivos de retrocesos.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el indicador mostró una recuperación importante impulsada principalmente por el sector de la construcción, que tuvo uno de sus mejores desempeños recientes.
En comparación con marzo, la inversión fija bruta avanzó 4.0 por ciento, su mayor incremento mensual desde finales de 2020. Este resultado refleja una mejoría en el gasto destinado a infraestructura, maquinaria y equipo, elementos clave para medir la confianza empresarial y la capacidad productiva del país.
El mayor impulso provino de la construcción, especialmente la residencial, que reportó un avance considerable. La construcción no residencial también mostró señales de recuperación, aunque con un crecimiento más moderado.
Por su parte, la inversión en maquinaria y equipo tuvo un comportamiento más discreto. La adquisición de maquinaria importada ayudó a sostener el indicador, mientras que la inversión en bienes nacionales continuó con cierta debilidad.
Aunque el dato representa una señal positiva para la economía mexicana, analistas advierten que todavía no puede hablarse de una recuperación sostenida. Para confirmar un cambio de tendencia será necesario observar varios meses consecutivos de crecimiento.
En el acumulado de los primeros cuatro meses del año, la inversión fija bruta aún muestra debilidad, por lo que el repunte de abril se interpreta como un respiro después de varios meses de resultados negativos.
La inversión fija bruta es uno de los indicadores más relevantes para anticipar el comportamiento de la economía, ya que mide el gasto que realizan empresas y gobiernos en construcción, maquinaria y equipo para ampliar o mejorar la producción.
