Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán dieron un paso significativo luego de que trascendiera el contenido de un borrador de acuerdo que contempla compromisos nucleares por parte de Teherán y un amplio programa de desarrollo económico impulsado por Washington y sus aliados.
De acuerdo con versiones difundidas por medios internacionales, Irán aceptaría renunciar al desarrollo y adquisición de armas nucleares como parte de un acuerdo más amplio destinado a poner fin a las tensiones y al conflicto que ha marcado la relación entre ambos países en los últimos meses. El compromiso incluiría restricciones al enriquecimiento de uranio y mecanismos de supervisión internacional.
A cambio, el borrador contempla un plan de reconstrucción y desarrollo económico para Irán valorado en al menos 300 mil millones de dólares, financiado mediante inversiones, cooperación internacional y la normalización gradual de las relaciones económicas con Occidente. También se prevé la liberación de activos iraníes congelados y un alivio progresivo de las sanciones que pesan sobre la economía del país persa.
Entre los puntos incluidos en las conversaciones destacan la reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico comercial internacional, la flexibilización de restricciones a las exportaciones petroleras iraníes y el establecimiento de un plazo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear.
Sin embargo, persisten discrepancias sobre el alcance real de los compromisos económicos. Mientras medios y funcionarios iraníes sostienen que el plan de desarrollo alcanzaría los 300 mil millones de dólares, autoridades estadounidenses han matizado o cuestionado algunas de esas cifras y aseguran que cualquier alivio económico estará condicionado al cumplimiento verificable de los compromisos nucleares por parte de Teherán.
El acuerdo preliminar aún debe ser formalizado y sometido a nuevas negociaciones, pero ya ha generado reacciones positivas en distintos sectores internacionales al considerarse una oportunidad para reducir la tensión en Medio Oriente y evitar una nueva escalada militar en la región.

