La Organización de Energía Atómica de Irán confirmó el bombardeo contra la planta de enriquecimiento de uranio el cual viola estatutos internacionales.
Irán denunció este sábado 21 de marzo, un nuevo ataque ejecutado por las fuerzas de Estados Unidos e Israel contra el complejo de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan, ubicado en Natanz. Según un comunicado de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), el bombardeo se registró en horas de la mañana, marcando una escalada directa contra la infraestructura de procesamiento de combustible nuclear en el día 22 del conflicto.
Las autoridades técnicas que evaluaron el área tras el impacto aseguraron que no se detecta aun la liberación de materiales radiactivos que pongan en riesgo a la población civil. La OEAI subrayó que el ataque constituye una violación flagrante de las leyes internacionales y de los compromisos del Tratado de No Proliferación (TNP), calificando la acción como una agresión injustificada contra la seguridad nuclear global.
Desde Tel Aviv, las fuerzas armadas israelíes evitaron confirmar su participación directa en el evento, limitándose a declarar que «no están al tanto de un ataque». No obstante, las instalaciones de Natanz ya habían sido blanco de proyectiles durante la primera semana de la guerra iniciada el 28 de febrero, aunque en esa ocasión los daños no alcanzaron la planta principal de enriquecimiento.
De manera paralela, la Guardia Revolucionaria de Irán anunció haber alcanzado un caza F-16 israelí mediante sistemas avanzados de defensa aérea en la zona central del país durante la madrugada. Este sería el tercer aparato enemigo derribado desde el comienzo de las hostilidades, en una maniobra que busca frenar las incursiones aéreas que Washington y Tel Aviv mantienen sobre puntos estratégicos del territorio persa.
El Ejército de Israel desmintió que su aeronave haya sufrido daños, alegando que la tripulación actuó bajo procedimientos operativos estándar tras identificar el lanzamiento de un misil superficie-aire. Según la versión israelí, la misión se completó con éxito y el caza regresó a su base sin afectaciones, contradiciendo el reporte de los cuerpos militares de élite iraníes sobre el alcance del impacto.
Finalmente, el Gobierno de Teherán reiteró que estos ataques contra sitios civiles y científicos solo fortalecen su determinación de defender la soberanía nacional frente a la coalición agresora. La tensión en el golfo Pérsico continúa en aumento mientras la comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de que un daño mayor en las plantas nucleares desencadene un desastre ecológico y humanitario de alcance regional. Telesur

