Bertha Alcalde Luján explicó que no todas las denuncias que recibe la institución se actualizan como despojo; algunos casos derivan de disputas familiares, falta de pago de renta o incumplimientos de contratos.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) recibe cada día decenas de denuncias por despojo, pero no todas se acreditan como tal. Así lo explicó la titular de la institución, Bertha Alcalde Luján, quien puntualizó los supuestos que el Código Penal reconoce para este delito y las figuras que, en realidad, corresponden a conflictos de otra naturaleza.
De acuerdo con la funcionaria, el despojo se configura cuando, mediante violencia física o moral, engaño, simulación de actos jurídicos, suplantación de identidad o de manera furtiva, se ocupa un inmueble ajeno, se hace uso de él o de un derecho real que no corresponde, o se impide el disfrute material de una propiedad de otra persona.
La fiscal detalló que los casos más comunes se agrupan en varios escenarios:
- Invasiones directas, como la ocupación de inmuebles desocupados, la toma por la fuerza o el cambio de cerraduras en propiedades que ya estaban en posesión de alguien.
- Simulación de actos jurídicos, como falsas mediaciones o compraventas aparentes.
- Suplantación de identidad, cuando se realiza una operación a nombre de otra persona o se ejecuta un desalojo con papeles apócrifos, simulando incluso ser un servidor público.
- Uso de documentos falsos, venta fraudulenta de inmuebles y falsos desalojos.
Alcalde Luján señaló que, con base en las denuncias presentadas, estos son los supuestos principales que enfrenta hoy la Fiscalía, y a partir de ellos se han diseñado las estrategias de procuración de justicia.
Conflictos que no son despojo
La fiscal advirtió, sin embargo, que la dependencia también recibe reportes que en realidad corresponden a asuntos civiles entre particulares. Entre ellos mencionó la falta de pago de renta, el incumplimiento de un contrato de compraventa o los conflictos entre herederos y familiares, que en muchas ocasiones son reportados como despojo.
Estos casos, explicó, suelen involucrar disputas sociales, familiares o de las propias comunidades, y en ocasiones derivan en situaciones más cercanas a la violencia familiar, lo que vuelve compleja la investigación.
«Esos son los tipos de conflictividad que están alrededor del delito de despojo», subrayó, y precisó que, conforme avanza la investigación, la autoridad determina si realmente se actualiza el delito o se trata de otra materia.

