A unos días del arranque de la Copa Mundial de Futbol 2026, han salido a la luz los compromisos y concesiones que México asumió para mantener su condición de país anfitrión del torneo organizado por la FIFA.
Entre los acuerdos más relevantes destaca la obligación del Estado mexicano de garantizar la seguridad de jugadores, delegaciones, directivos y aficionados mediante el despliegue de Fuerzas Armadas, Guardia Nacional y corporaciones de seguridad federales, estatales y municipales durante el desarrollo del certamen.
Asimismo, el gobierno mexicano se comprometió a proporcionar diversos servicios de apoyo logístico, entre ellos infraestructura de telecomunicaciones, facilidades de movilidad y coordinación institucional para asegurar el correcto funcionamiento de las sedes mundialistas ubicadas en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Uno de los puntos que más controversia ha generado es el relacionado con los beneficios fiscales otorgados a la FIFA. México es el único de los tres países anfitriones que concedió una exención fiscal total para la organización del torneo y para diversas empresas vinculadas al evento, medida derivada de acuerdos firmados desde el proceso de candidatura para la Copa del Mundo 2026.
El gobierno federal ha señalado que muchos de estos compromisos fueron adquiridos años antes de la actual administración y forman parte de las garantías exigidas por la FIFA para otorgar la sede mundialista. Las autoridades sostienen que el país cumplió con todas las condiciones requeridas para recibir el torneo y que los beneficios económicos derivados del evento compensarán las inversiones realizadas.
Además de las obligaciones fiscales y de seguridad, México ha destinado recursos para obras de movilidad, modernización de infraestructura urbana y mejoras en el transporte público en las ciudades sede, con el objetivo de facilitar el desplazamiento de millones de visitantes nacionales y extranjeros durante la competencia.
El debate sobre las concesiones otorgadas a la FIFA ha cobrado fuerza en las últimas semanas, especialmente por el alcance de las exenciones fiscales y los compromisos asumidos por los distintos niveles de gobierno para garantizar el éxito de uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.

