Más de 650 mexicanos fueron repatriados por autoridades de Estados Unidos y enviados a Chiapas a través de cinco vuelos realizados durante el fin de semana, en medio del reforzamiento de las políticas migratorias y el incremento de las deportaciones.
Las aeronaves aterrizaron en el Aeropuerto Internacional de Tapachula, donde los connacionales fueron recibidos por personal del Instituto Nacional de Migración y de otras dependencias federales para brindarles atención y apoyo.
Entre las personas deportadas se encuentran hombres, mujeres y menores de edad, quienes fueron incorporados al programa de asistencia del Gobierno de México para recibir orientación, atención médica y facilidades para regresar a sus lugares de origen.
El aumento en las repatriaciones aéreas hacia la frontera sur del país se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las autoridades mexicanas, ya que en los últimos meses se ha registrado un incremento considerable en el número de mexicanos devueltos desde territorio estadounidense.
Las deportaciones coinciden con el endurecimiento de las medidas migratorias impulsadas por el gobierno de Estados Unidos, que ha intensificado las redadas y acelerado los procedimientos de expulsión de personas en situación migratoria irregular.
Ante este escenario, autoridades mexicanas mantienen operativos especiales en Chiapas para atender a los connacionales que regresan al país, mientras organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han expresado su preocupación por el aumento de las deportaciones y las condiciones en las que se llevan a cabo estos procesos.

