El gobierno mexicano considerará ajustar su política arancelaria en 2026 como respuesta al escenario de tensión comercial entre China y Estados Unidos. Marcelo Ebrard, secretario de Economía, indicó que los cambios dependerán del desenlace de las negociaciones entre ambas potencias.
“Tenemos que ir ajustando muchas de nuestras políticas arancelarias en función de cómo quede el panorama general”, dijo Ebrard ante el Consejo Coordinador Empresarial. Aseguró que México busca posicionarse en las “mejores condiciones de competencia” frente a actores globales.
La iniciativa presentada por la Secretaría de Economía contempla elevar los aranceles en mil 463 fracciones arancelarias, incluyendo productos como automóviles, textiles, plásticos, acero, entre otros. Sin embargo, la votación en la Cámara de Diputados se ha aplazado para noviembre, con el fin de incorporar opiniones del sector productivo.
El gobierno defiende que este ajuste pretende frenar el déficit comercial, especialmente frente a China, y proteger industrias nacionales que afectan con importaciones baratas. Por otro lado, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que los cambios no son coercitivos ni están dirigidos exclusivamente contra algún país, y que México mantiene canales de diálogo con China y otras naciones involucradas.

