La NASA se mostró confiada en lograr un exitoso retorno de la nave Starliner de Boeing, que el viernes tiene previsto separarse de la Estación Espacial Internacional (EEI) sin tripulación y efectuar un viaje de seis horas hasta Nuevo México.
El viaje no tripulado supondrá el fin de la accidentada misión de prueba de la cápsula, que de una estancia planeada de ocho días en la EEI finalmente volverá al cabo de tres meses, tras una serie de fallos con su sistema de propulsores y la detección de fugas de helio.
De acuerdo con la programación de la NASA, la Starliner se separará del laboratorio orbital a las 06:04 de la tarde del viernes próximo y emprenderá de manera autónoma un trayecto de unas seis horas hasta aterrizar en White Sands, Nuevo México, con ayuda de un sistema de paracaídas.
Los directivos de la misión se basan en los buenos resultados de las pruebas hechas en las últimas semanas al sistema de propulsores para expresar su confianza en que la cápsula acometerá con éxito el reingreso en la atmósfera terrestre y el descenso.
“Tenemos confianza en los propulsores” y en “las capacidades del vehículo para un buen aterrizaje en Nuevo México”, ha dicho hoy durante una conferencia Steve Stich, directivo del Programa de Tripulación Comercial de la NASA.

