El Gobierno de Afganistán declaró una suspensión temporal de las hostilidades con Pakistán con motivo de la festividad musulmana de Aíd al Fitr o Fiesta del Fin del Ayuno, que marca el fin del Ramadán, el mes sagrado de los fieles musulmanes, informan las autoridades.
«Ante la proximidad de la festividad islámica del Aíd al Fitr, por iniciativa propia y a petición de los países islámicos hermanos —el Reino de Arabia Saudita, el Estado de Catar y la República de Turquía—, el Gobierno de la República Islámica de Pakistán decidió anunciar la suspensión temporal de la operación en curso Gazab Lil Haq contra los terroristas y la infraestructura que los respalda en Afganistán», escribió en X el ministro de Información y Radiodifusión de la República Islámica, Ataula Tarar.
El alto el fuego entrará en vigor en la noche del 18 al 19 de marzo y se prolongará hasta la medianoche del 23 al 24 de marzo, hora local, precisó el titular.
Este anuncio se produce en medio de una escalada de tensiones entre ambos países. El pasado 26 de febrero, Afganistán anunció el inicio de una operación de represalia contra Pakistán en las zonas fronterizas con las provincias de Jost, Nuristán, Paktika y otras, en respuesta a los ataques aéreos del 22 de febrero que, según las autoridades afganas, causaron decenas de víctimas civiles, entre ellas mujeres y niños.
Las fuerzas pakistaníes respondieron con bombardeos sobre las provincias afganas de Kabul, Kandahar y Paktika. El ministro de Defensa pakistaní, Jawaja Asif, afirmó que hay «una guerra abierta» con Afganistán.
La actual escalada es una continuación del conflicto entre los dos países que se desató en octubre de 2025.
Afganistán y Pakistán han declarado repetidamente un alto el fuego, pero no han logrado un acuerdo de paz en la frontera. Pakistán acusa a Afganistán de albergar terroristas, señalamientos que las autoridades afganas niegan. Sputnik

