Los precios internacionales del petróleo registraron una caída de hasta 10% en una sola jornada, luego de que crecieran las expectativas de un posible acuerdo para poner fin al conflicto en Irán.
El mercado reaccionó con fuerza ante señales de avance diplomático, lo que redujo el temor a una interrupción en el suministro global de crudo, uno de los principales factores que había impulsado al alza los precios en semanas recientes.
El Brent y el West Texas Intermediate retrocedieron de manera significativa, reflejando el cambio de ánimo entre inversionistas, quienes comenzaron a descontar un escenario de menor tensión geopolítica en Medio Oriente.
Durante el conflicto, el riesgo sobre rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz había elevado los precios, ante la posibilidad de afectaciones en el transporte de petróleo. Sin embargo, la posibilidad de una solución negociada provocó una corrección inmediata en los mercados.
La caída del crudo también impactó positivamente a las bolsas internacionales, que reaccionaron con avances ante la expectativa de una menor presión inflacionaria y mayor estabilidad económica global.
Pese al optimismo, analistas advierten que el escenario aún es incierto. Las negociaciones continúan y cualquier ruptura en el diálogo podría revertir la tendencia y generar nuevos repuntes en los precios del petróleo.
Por ahora, el desplome refleja un giro en la percepción del mercado, que pasa del miedo a la guerra a la esperanza de una salida diplomática en una de las regiones más sensibles para la economía mundial.

