José Cruz Delgado
Tenían razón los líderes del PRI y PAN, el llamado Plan Michoacán no está funcionando, las fuerzas federales y estatales están siendo rebasadas por la ola de violencia. El gabinete de seguridad federal rinde cuentas alegres, pero está resultando un fracaso. Están tan empoderados los grupos criminales que abiertamente las desafían.
Quien ha de estar que no lo calienta el sol es el dizque gobernador morenista Alfredo Ramírez Bedolla con tantas broncas por todos lados. Su administración es desastrosa, por omisión dejó crecer a los grupos delictivos y ahora está pagando las consecuencias, mientras que los legisladores morenistas guardan absoluto silencio, pero si fueran oposición desde hace mucho hubieran pedido la renuncia del gobernador.
Eso mientras se pelean si fue acto terrorista o no lo de Coahuayana. Apenas están en un conflicto y ya tienen otros encima.
No hay gobernabilidad, no existe el Estado de Derecho.
Y ahora a quien van a culpar del desastre en Michoacán, ¿a Felipe Calderón otra vez? La pacificación es un mito, las cosas siguen de mal en peor.
Los hechos violentos ocurridos hace unas horas en varios municipios que han dejado una estela de muertos y heridos es para que recapacitaran y reconocieran con honestidad que la violencia está imparable, que a Ramírez Bedolla le quedó muy pero muy grande el cargo. Él es el único responsable, pero se empeñan en mantenerlo en el cargo, la población ya no aguanta más la presión de los criminales, merecen paz y tranquilidad, algo que Ramírez Bedolla no ha podido darles.
¿Pues no que el pueblo es primero? ¿que con pueblo todo y sin el pueblo nada?
Recuerdo que los morenistas culpaban a la oposición de politizar la inseguridad, ellos no solo la politizan, la solapan con su omisión y aún tienen el cinismo de culpar a los de la derecha, a los conservadores, a los opositores como si ellos fueran los responsables de la violencia y ataques terroristas, de las desapariciones forzadas, del éxodo de personas por la violencia y por la fallida administración del gobernador.

