Ante la decisión de ‘regalar” este abeto secular al papa Francisco, como es tradición cada año desde las localidades alpinas italianas, habitantes de la comunidad de Ledro le escribieron pidiéndole que bloqueara esta “decisión sacrílega” y se lanzó una petición en la plataforma Change.org que ya ha recogido 40 mil firmas.
En apoyo a la movilización un abogado presentó también una demanda para prohibir la posible tala del Gigante Verde, que se alza entre las montañas a unos mil 200 metros sobre el nivel del mar, cerca del lago de Garda y “a lo largo de sus 200 años ha resistido acontecimientos terribles, guerras, tormentas…ofreciendo sombra y refugio a cualquiera que busque un descanso”, explican.
Estamos en contra de este sacrificio inútil”, afirman los comités y asociaciones locales. “Es incoherente hablar de luchar contra el cambio climático y luego perpetuar tradiciones como ésta, que exigen la eliminación de un árbol tan antiguo y simbólico. Sería maravilloso verlo decorado en su hábitat natural, sin talarlo”, añadieron.