El Senado de la República solicitó a las autoridades penitenciarias de todo el país reforzar los controles para impedir la entrada de teléfonos celulares y otros objetos prohibidos en los penales. La medida responde a los hallazgos de dispositivos ilícitos y objetos peligrosos, como armas blancas y drogas, dentro de diversos centros penitenciarios.
Los legisladores señalaron que muchas llamadas de extorsión y otros delitos se originan desde el interior de los penales, por lo que pidieron la implementación de bloqueadores de señal, revisiones más estrictas y operativos constantes para evitar el ingreso y uso de estos artículos.
Además, el Senado propuso trasladar a reos de alta peligrosidad a centros federales con mayor seguridad, con el fin de reducir riesgos derivados del hacinamiento y la insuficiente vigilancia en algunos penales estatales.
La intención de esta iniciativa es fortalecer la seguridad dentro de las cárceles, disminuir la operatividad delictiva desde su interior y evitar que los internos mantengan comunicación con redes externas para cometer delitos.

