Sheinbaum condiciona pacto: sin explotación en Calica ni daño ambiental.
Carlos Lara Moreno
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que su gobierno mantiene negociaciones con la empresa Vulcan Materials para intentar alcanzar un acuerdo que ponga fin al arbitraje internacional, pero dejó claro que no permitirá que se reanude la explotación de piedra caliza en la zona de Calica ni que se afecte el área natural protegida.
La mandataria explicó que la empresa inició un procedimiento de arbitraje y que la administración federal analiza la posibilidad de una salida negociada, siempre que represente un beneficio para el país.
“Ellos pusieron un arbitraje, está por resolverse. Qué decidimos nosotros: ver si es factible llegar a un acuerdo con Vulcan. No podrían seguir explotando ahí donde llegaron a explotar; en este momento está cerrado.”
Sheinbaum detalló que una de las condiciones centrales es que la extracción de piedra caliza no vuelva a realizarse en el sitio actualmente protegido.
“Las condiciones que estamos poniendo nosotros para el acuerdo son que ahí ya no podría haber explotación; en todo caso, si hay explotación de piedra, tendría que ser en otro lugar que fuera ambientalmente factible y no con la cantidad que están planteando.”
La presidenta añadió que el gobierno también busca dar un nuevo uso al puerto concesionado a la empresa, el cual actualmente opera exclusivamente para la exportación de piedra caliza.
“El puerto se puede utilizar para otras cosas, porque hoy es solamente para la salida de piedra caliza.”
Asimismo, sostuvo que cualquier eventual acuerdo deberá incluir la restauración ambiental de la zona impactada por la actividad minera.
“Tendría que ver con que no hubiera afectación en el área natural protegida para la explotación de la piedra caliza, que ese lugar fuera remediado, que hubiera una remediación ambiental de la zona que fue explotada.”
Sheinbaum precisó que las negociaciones continúan y que, por esa razón, el gobierno no ha dado a conocer los términos de las conversaciones.
“No hemos hecho público el acuerdo porque todavía no se llega a un acuerdo, pero si se llega a un acuerdo, evidentemente lo haríamos público.”
Advirtió que, si no prosperan las negociaciones, el procedimiento internacional seguirá su curso y la empresa deberá asumir las responsabilidades ambientales.
“Si no se llega a un acuerdo, seguiría el arbitraje hasta la solución final y la remediación la tendría que pagar la empresa.”
La mandataria enfatizó que varias dependencias federales participan en las conversaciones con el objetivo de encontrar una solución que privilegie el interés nacional, la protección ambiental y el aprovechamiento estratégico del puerto.

