La presidenta Claudia Sheinbaum realizó una visita de supervisión a las obras de la presa El Tunal II, en Durango, donde advirtió que cerca de la mitad de la población de la capital del estado recibe agua con presencia de arsénico y flúor, situación que representa un riesgo para la salud de miles de familias.
Acompañada por el gobernador Esteban Villegas y autoridades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la mandataria destacó que este proyecto hidráulico busca resolver un problema histórico de abastecimiento y garantizar el suministro de agua potable de calidad para más de 340 mil habitantes durante los próximos 50 años.
Sheinbaum explicó que la presa almacenará agua que posteriormente será enviada a la presa Guadalupe Victoria para su potabilización antes de ser distribuida a la ciudad de Durango. El objetivo principal es sustituir los pozos que actualmente abastecen a gran parte de la capital y que presentan altos niveles de contaminación por arsénico y flúor.
La obra, que comenzó durante la actual administración federal, contempla una inversión de casi 4 mil millones de pesos y se prevé que concluya en 2028. Además de mejorar el acceso al agua potable, permitirá dejar fuera de operación decenas de pozos del acuífero Valle del Guadiana, cuya calidad ha sido cuestionada durante años.
Durante el recorrido, la presidenta señaló que Durango esperó por décadas la construcción de esta infraestructura y aseguró que su gobierno dará continuidad al proyecto hasta su conclusión, al considerar que se trata de una obra estratégica para la salud y el desarrollo de la entidad.

