Nuevas grabaciones de cámaras de seguridad han puesto en entredicho la versión oficial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) sobre la muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, ocurrida el pasado 7 de julio en Houston, Texas.
Las autoridades estadounidenses aseguraron inicialmente que Salgado utilizó su camioneta como un arma al intentar escapar de un operativo migratorio, situación que habría obligado a un agente federal a disparar en defensa propia. Sin embargo, las imágenes difundidas recientemente muestran una escena distinta.
En los videos se observa que las unidades de ICE se encontraban a los costados del vehículo y no frente a él, por lo que no existe evidencia clara de que algún agente estuviera en riesgo de ser atropellado. Tampoco se aprecian daños significativos en los vehículos oficiales que sustenten la versión de un impacto.
Tres hombres que viajaban con Lorenzo Salgado afirmaron que los agentes federales cerraron el paso de la camioneta y que uno de ellos disparó desde un costado, sin que existiera una amenaza directa. Los testigos también señalaron que los agentes no portaban cámaras corporales y que los vehículos utilizados en el operativo no estaban plenamente identificados.
El caso ha generado una fuerte indignación entre organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes y entre la comunidad mexicana en Estados Unidos. Familiares de la víctima han exigido que la investigación sea realizada por instancias independientes y no por el propio ICE.
Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, residía desde hacía más de tres décadas en Estados Unidos y, de acuerdo con su familia, no contaba con antecedentes penales. Además, trascendió que el mexicano ni siquiera era el objetivo principal del operativo migratorio.
Ante la polémica, autoridades mexicanas solicitaron una investigación transparente para esclarecer los hechos y determinar si hubo un uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes federales involucrados en el caso.

