El rey Carlos III protagonizó un emotivo reencuentro con sus nietos, el príncipe Archie y la princesa Lilibet, así como con Meghan Markle y el príncipe Harry, en una reunión privada celebrada en la residencia de Highgrove House, en Gloucestershire, Inglaterra.
El encuentro marcó la primera vez en casi cuatro años que el monarca británico veía a sus nietos, a quienes no había vuelto a ver desde junio de 2022, durante las celebraciones del Jubileo de Platino de la reina Isabel II.
La reunión, confirmada por fuentes cercanas a la familia real, se llevó a cabo de manera discreta y sin la presencia de medios de comunicación. Tampoco se difundieron fotografías ni detalles oficiales sobre la duración del encuentro, que se desarrolló bajo estrictas medidas de privacidad.
De acuerdo con medios británicos, el rey Carlos III había expresado en varias ocasiones su deseo de volver a ver a Archie y Lilibet, especialmente en medio de los problemas de salud que ha enfrentado en los últimos años y del prolongado distanciamiento con el príncipe Harry.
Al encuentro también asistió la reina Camila, quien recibió a los duques de Sussex y a sus hijos en un ambiente familiar que algunos observadores consideran un paso importante hacia la reconciliación entre ambas partes.
Las tensiones entre Harry y la familia real se intensificaron tras la salida de los duques de Sussex de sus funciones reales en 2020 y la posterior publicación de entrevistas, documentales y las memorias del príncipe, en las que reveló diversos conflictos con la monarquía británica.
Pese al acercamiento entre Carlos III y su hijo menor, diversas fuentes señalan que la relación entre el príncipe Harry y su hermano, el príncipe Guillermo, continúa siendo distante y no se produjo ningún encuentro entre ambos durante esta visita.
El reencuentro ha sido interpretado como un gesto de acercamiento familiar y una señal de que las heridas dentro de la Casa Real británica podrían comenzar a sanar después de años de desencuentros.

