Las fuerzas yemeníes ejecutaron un ataque con drones contra instalaciones petroleras en Jizan y lanzaron un despliegue masivo de misiles y aeronaves no tripuladas en la costa occidental
Las Fuerzas Armadas de Yemen (vinculadas al movimiento hutí) informaron este domingo sobre la ejecución de un ataque con drones contra una refinería de la compañía estatal Aramco, ubicada en la localidad de Jizan, Arabia Saudita.
La operación militar fue presentada por el grupo como una represalia directa tras la incursión de drones sauditas en el espacio aéreo de las regiones yemeníes de Saada y Hajjah.
El portavoz oficial de las fuerzas yemeníes, general de brigada Yahya Saree, detalló a través de su canal en Telegram que la incursión sobre la refinería en Jizan se ejecutó con precisión.
Por su parte, el Ministerio de Energía de Arabia Saudita confirmó que equipos de seguridad industrial de Aramco extinguieron un incendio registrado durante la madrugada en la instalación, indicando que el incidente no dejó personas lesionadas.
De forma paralela al ataque en territorio saudita, las fuerzas yemeníes anunciaron una «operación militar amplia y especializada» mediante el uso de misiles balísticos y aeronaves no tripuladas contra posiciones enemigas en la ciudad costera de Mocha, dentro del territorio yemení.
Saree puntualizó que la ofensiva en la costa occidental y en la provincia de Taiz tuvo como blanco concentraciones de tropas, arsenales de guerra y depósitos de armamento pertenecientes a las fuerzas respaldadas por Riad.
Según el comunicado oficial del grupo, los proyectiles provocaron la destrucción de equipos militares, así como la muerte y lesión de decenas de efectivos, entre los que se contarían miembros del ejército saudí.
El mando militar yemení justificó el ataque como un movimiento estratégico para contrarrestar el constante rearme, movilización y despliegue de pertrechos suministrados por las fuerzas saudíes a sus aliados en la región.
Las recientes acciones bélicas se enmarcan en la política de «Escalada por Escalada y bloqueo por bloqueo» acordada por el movimiento yemení.
En julio del año pasado, las Fuerzas Armadas de Yemen declararon la ruptura formal del alto el fuego establecido con Arabia Saudita en 2022, una medida respaldada por movilizaciones populares en Saná y otras provincias.
Esta postura ha derivado en la imposición de un bloqueo naval contra Riad en el estratégico estrecho de Bab al-Mandeb, un paso clave que conecta el mar Rojo con el océano Índico. Recientemente, bajo esta estrategia de asedio, al menos ocho petroleros de bandera saudita fueron obligados a desviar sus rutas originales.
El recrudecimiento del conflicto entre Riad y los hutíes se produce además en un contexto de alta volatilidad regional en Oriente Medio, tras los recientes bombardeos de Estados Unidos y sus aliados contra posiciones vinculadas a Irán, abriendo la amenaza de un nuevo frente bélico de gran escala en la península arábiga. Telesur

