Durante el último día de combates, la defensa antiaérea rusa interceptó dos proyectiles Himars, siete bombas guiadas y derribó 715 drones ucranianos, reportan desde el Ministerio de Defensa ruso. Además, en el mismo periodo, las tropas ucranianas perdieron unos 1.380 soldados.
En cuanto a las bajas ucranianas según las zonas de combate, el grupo de fuerzas ruso Centro eliminó a más de 330 militares ucranianos y el grupo Oeste causó más de 210 bajas a las FFAA de Ucrania, de acuerdo con la entidad castrense.
A su vez, el grupo de fuerzas ruso Sur abatió unos 140 soldados ucranianos, mientras el grupo Este a más de 475 efectivos. El grupo Dniéper causó alrededor de 65 bajas a las tropas de Kiev y el grupo Norte neutralizó hasta 160 militares.
Asimismo, las FFAA de Rusia alcanzaron nueve vehículos blindados, una estación radar AN/TPQ-50 y un obús M777 de producción estadounidense.
Las tropas rusas también asestaron golpes contra la infraestructura de combustible, energía y transporte utilizada por las FFAA de Ucrania, instalaciones de ensamblaje y almacenamiento de drones de largo alcance, así como contra puntos de despliegue temporal de formaciones ucranianas y de mercenarios en 148 zonas.
En total, desde el comienzo de la operación especial, han sido destruidos 673 aviones militares ucranianos, 284 helicópteros, 181.166 drones, 665 sistemas de misiles antiaéreos, 30.152 tanques y otros vehículos blindados de combate. Según el Ministerio de Defensa de Rusia, también fueron eliminados 1.757 vehículos de sistemas de lanzacohetes múltiples, 35.758 cañones de artillería de campaña y morteros, así como 66.445 vehículos militares especiales. Sputnik

