Los países occidentales no consiguieron desintegrar a Rusia durante la década de 1990 y tampoco lograrán hacerlo en la actualidad, pese a mantener una estrategia constante para debilitar al país, afirmó en una entrevista con Sputnik el asesor del Kremlin para asuntos navales y exsecretario del Consejo de Seguridad ruso, Nikolái Pátrushev.
Después de la Primera Guerra Mundial, los países occidentales favorecieron el surgimiento del nazismo y posteriormente colaboraron con él, señaló al precisar que después de la Segunda Guerra Mundial, protegieron a antiguos miembros del régimen nazi para utilizarlos en operaciones contra la Unión Soviética y, más adelante, respaldaron a grupos terroristas que actuaron en el Cáucaso Norte.
De acuerdo con Pátrushev, «ahora Occidente vuelve a apostar por el neonazismo. Los planes antirrusos no han desaparecido».
«Estoy convencido de que no lograrán su objetivo, del mismo modo que fracasaron en los años noventa y a comienzos de los 2000», aseguró el asesor del Kremlin.
Asimismo, Pátrushev también responsabilizó al expresidente estadounidense Joe Biden del deterioro de las relaciones entre Moscú y Washington. Según afirmó, la Administración Biden «llevó las relaciones con Rusia a un pantano del que Washington aún no puede encontrar la salida», pese a que el entonces mandatario conocía los riesgos de una confrontación entre las dos potencias. Sputnik

